sábado, 27 de junio de 2009

¿Y el plan de salvamento?

La economía decreció en un 0,6% en el primer trimestre del 2009 con respecto al mismo período del año anterior. Así, la economía colombiana ha experimentado dos trimestres seguidos de caída en el valor de los bienes y servicios producidos; es decir, entramos oficialmente en recesión.

Por tanto, la afirmación del Ministro de Hacienda el año pasado, expresando que el país estaba blindado, la desmienten los hechos. Es claro que el Gobierno no reaccionó a tiempo y sólo en marzo de este año se empezaron a ver las primeras medidas para evitar los efectos de la crisis internacional. Pero han sido pocas y muy tímidas. El Gobierno no ha presentado un paquete serio y estructurado para salir de la ahora confirmada recesión.

Esta forma de afrontar una crisis por parte del equipo económico contrasta con la agilidad y sobre-reacción del equipo de salud pública del

Gobierno ante la amenaza del virus AH1N1. En este último caso, el Minprotección Social atacó el problema rápidamente y creó las defensas y el sistema de alertas que han permitido tener bajo control, hasta ahora, este virus. Pero el Gobierno no ha hecho un buen trabajo en ‘blindar’ la economía y esa tarea ha recaído en el Banco de la República.

La forma convencional de afrontar una recesión es emplear un plan de choque que acelere el gasto del Gobierno para permitir que la economía se recupere. Ahora bien, en nuestro caso los datos están mostrando que el Gobierno optó por una aproximación diferente. Fedesarrollo, en un documento que analiza la coyuntura legislativa, muestra que el ante-proyecto de presupuesto nacional para el año 2010 presenta una diminución real de 1,7% (sacando el pago de intereses). La razón de esto es que no se ahorró en tiempos de vacas gordas y no hay espacio para aumentar el gasto.

De esta manera, el presupuesto para el 2010 revela que el plan de choque del Gobierno Nacional no existe. Por ejemplo, de los $55 billones que se prometieron para impulsar el gasto en infraestructura, 58% corresponden a inversión del sector privado, y 24% será invertido por Ecopetrol, especialmente en proyectos por fuera del país. Lo más sorprendente es que sólo el 11% de los $55 billones del plan de choque está en el anteproyecto de presupuesto, pues el resto corresponde a ejecuciones de los municipios y departamentos.

Es todavía más preocupante saber que la entidad que aumentaría en mayor proporción el gasto para el 2010, de acuerdo al anteproyecto, sería la Registraduría (aumento del 285%); seguida por la Defensoría, la Rama Judicial, la Contraloría, la Cancillería y el Congreso. Sólo el aumento de 38% en el programa de Familias en Acción corresponde a lo que uno esperaría fuera un plan de choque. Por otro lado, preocupa la disminución del presupuesto de Invías en un 68%, y la disminución del 2% en el presupuesto del Ministerio de de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, este último encargado de impulsar la Vivienda de Interés Social. Estas disminuciones son la antítesis de lo que se espera sea un plan de choque. Así, parece que la suerte de la economía colombiana está dependiendo de que el ambiente internacional mejore, pues el paquete de medidas internas no es serio. ¿Dónde está el equipo económico del Gobierno?

(ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAÍS DE CALI EL 27 DE JUNIO DE 2009)

jueves, 30 de abril de 2009

Biopolímeros, el futuro del sector azucarero

El sector azucarero colombiano está sufriendo una transformación trascendental, tal vez el mayor cambio experimentado por el sector desde su establecimiento de los primeros genio en el valle geográfico del rio Cauca. De ser un sector concentrado en la producción de azúcar que brinda energía al cuerpo humano, este sector se está convirtiendo en un sector que produce energía para mover carros con alcohol carburante y el aparato productivo colombiano por medio de la cogeneración de energía eléctrica.
El alcohol carburante sin lugar a dudas ha cambiado totalmente la perspectiva del negocio. El sector azucarero colombiano se caracteriza durante los años corridos de esta década por presentar un tonelaje de caña molina estable alrededor de 20.7 millones de toneladas año. En los primero 5 años de la década, en promedio el 55,2% de las ventas de azúcar correspondieron al mercado interno y el resto a exportaciones. Este sector aparentemente había alcanzado un punto de estabilización en su producción y las perspectivas de crecimiento se veían limitadas. Las únicas esperanzas de crecimiento del sector eran la demanda interna de azúcar y los aumentos de productividad tanto en campo como en el ingenio. Pero estas dos fuentes de crecimiento no son permanentes e implican la inversión de muchos recursos.
El alcohol carburante ha cambiado la perspectiva del negocio. Si bien las tierras para cultivar caña en el valle geográfico del rio Cauca se encuentran casi en su totalidad ocupadas, la producción de alcohol carburante que inició en Octubre de 2005 ha generado un nuevo impulso al sector. La producción de Etanol comenzó con dos ingenios destilando y ya para marzo de 2006 entraron en operación las tres destiladoras más. En estos momentos, las 5 destilerías producen el alcohol carburante que se emplea en el 70% del mercado nacional con una mezcla de 10% de este combustible renovable y 90% gasolina. Así, aún existe espacio para el crecimiento cubriendo una mayor parte del mercado interno y aumentando la mezcla. Por ejemplo, en Brasil se emplea una mezcla que en promedio corresponde a 40% etanol y 60% gasolina.
Pero si los biocombustibles le han dado un segundo aire al sector, el futuro es aún más esperanzador para el sector. En los próximos años se presentará un cambio aun más drástico en el sector de la mano de los biopolímeros. En otras palabras, plásticos producidos a partir de la biomasa de la caña de azúcar podrán remplazar en menos de una década algunos tipos de plásticos derivados del petróleo. Si bien en la actualidad el comportamiento de los biopolímeros no es tan bueno como el de los polímeros del petróleo, muy posiblemente en pocos años la historia cambiará. Por el momento los bioplasticos son permeables por el agua, pero aún así ya en Europa este tipo de plásticos representan el 60% de las ventas del mercado de material biodegradable. Por ahora, los usos más comunes del bioplástico son los empaques como las bolsas; pero ya en Japón son empleados en la fabricación de productos electrónicos y automóviles. El potencial del sector azucarero colombiano es muy grande en este frente si se realiza las inversiones necesarias en investigación y desarrollo para transformar las fértiles tierras del valle del rio Cauca en productoras de energía y plástico biodegradable. Es más, la posibilidad de crear un “nuevo” cluster del azúcar asociado a los biopolímeros es una oportunidad que el suroccidente colombiano no puede dejar pasar.


(Este artículo fué publicado en el Diario la República el 29 de abril de 2009)