Hoy inicia en Cali un evento de talla mundial: “Microfinanzas y construcción de paz”. Este evento tendrá la presencia del ganador del Premio Nobel de Paz en 2006 (Muhammad Yunus). De hecho no es la primera vez que el profesor Yunus visita la ciudad, en Noviembre de 2006, antes de recibir su Nobel, participó en un seminario sobre Microfinanzas organizado por la Universidad Javeriana.
¿Qué son las microfinazas y por qué el entusiasmo que están generan? Microfinanzas es un término que se refiere a servicios financieros de monto relativamente bajo que van orientados a clientes de ingresos bajos y en situaciones vulnerables. En especial, microfinanzas implica prestar servicios como préstamo, acceso al ahorro, transferencia de recursos y acceso a seguros de manera sostenible para personas que en condiciones normales no serían servidas por la banca comercial.
Clientes sin activos o fuentes de ingresos estables tienen limitado el acceso a servicios de la banca comercial, en especial el acceso a los préstamos. Y esto es apenas natural, los bancos son un negocio. Ellos prestan dinero cuando hay una probabilidad relativamente alta de que el dinero será devuelto, ya sea por el pagó de la obligaciones o por la venta de los activos que posea el deudor. Ese ha sido el negocio de los bancos y lo seguirá siendo.
De hecho, la principal razón de la crisis financiera que se vive en los Estados Unidos actualmente es que los bancos no hicieron bien su trabajo al prestar dinero a hogares que no tenían capacidad de pagó y/o sus activos estaban sobrevalorados. Así, es natural esperar que los bancos comerciales no presten sus servicios a hogares que no tienen la capacidad de pago requerida.
Pero eso no implica que los hogares de ingresos bajos no requieran servicios financieros; por el contrario, estos hogares son los que más necesitan de estos servicios. Las personas de bajos ingresos requieren créditos de montos bajos, que sean desembolsados de manera rápida y que exijan un colateral muy bajo o nulo. Ahí es donde aparece la necesidad de instituciones que otorguen microcréditos.
Tal vez, el mejor ejemplo es el Banco Grameen en Bangladesh que nació de un proyecto de investigación del profesor Muhammad Yunus en 1976. Tras la transformación necesaria en la legislación Bangladesh, en 1983 se conforma formalmente el Banco Grameen que se ha convertido en el paradigma de las instituciones dedicadas a las microfinanzas alrededor del mundo.
La idea detrás del Banco Grameen es sencilla pero revolucionaria. Los hogares pobres piden prestado normalmente por el sistema gota a gota o ahorrar con captadores informales (como por ejemplo las pirámides).El Banco Grameen cubre esas necesidades sin exigir un colateral en el caso del crédito. Y a medida que el cliente presenta una buena historia de crédito, el Banco le va brinda acceso a cupos más grandes.
Si bien existe actualmente discusión entre los académicos del poder de las microfinanzas para reducir la pobreza, es evidente que las instituciones dedicadas a las microfinazas ayudan a solucionar problemas a los hogares de bajos ingresos y en buena cantidad de los casos genera opciones de creación de ingresos.
Las microfinazas tal vez no sean la solución al problema de la población pobre del mundo, y en especial de la colombiana, éstas pueden ser una parte integral de una estrategia para la lucha contra la pobreza. Así estos dos próximos días son una gran oportunidad de escuchar las experiencias de diversos lugares del mundo y dejar volar la imaginación para encontrar soluciones novedosas que brinden alternativas a los hogares pobres de nuestro país.
ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS (Enero 22 de 2009)
jueves, 22 de enero de 2009
martes, 9 de diciembre de 2008
Las remesas y la recesión
En los últimos días se ha confirmado la recesión económica en Estados Unidos y Europa. La pregunta no es si habrá recesión, sino cuánto durará y cómo afectará a Colombia y al Valle del Cauca.
Las vías de trasmisión de los efectos a la economía colombiana y local son diversas. Por ejemplo, la recesión implicará una menor demanda de productos en esos países que se traducirá en menores exportaciones. Esos mecanismos de trasmisión son los que hoy en día hacen imposible que el auge o caída de una economía grande se aísle y no se transmita al resto del mundo.
Uno de esos mecanismos de trasmisión son las remesas, los dineros que los colombianos que han migrado a otros países (legal o ilegalmente) envían a sus familiares en Colombia. Estas remesas hacen parte del presupuesto de numerosos hogares colombianos. Según un estudio del Banco de la República, el 73% de los giros se realizan mensualmente y en su mayoría son empleados para la compra de alimentos, servicios públicos y alquiler de vivienda (en un 68% del total de las remesas).
Por otro lado, el informe muestra que el 50,8% de los remitentes se encuentran en los EE.UU. (con un giro promedio de US$280), seguidos de un 28,1% que residen en España (cuyo giro oscila entre los US$317).
Entonces, cuando las economías de Estados Unidos y España se encuentran en expansión se espera que el mercado laboral de dichos países tenga un comportamiento favorable para nuestros compatriotas. Hecho que se refleja en un aumento de las remesas a las familias de origen.
Por otro lado, cuando estas economías se contraen, los despidos se aceleran y los ingresos bajan. Esto se traduce en menos dólares o euros enviados a Colombia.
Según el último Censo de Población, el 2,9% de los hogares colombianos tenían a uno de sus miembros en el exterior. En el caso del Valle del Cauca, ese porcentaje es dos veces más grande (6,5%) que el total nacional. Esto contrasta con el departamento de Antioquia donde el 2,9% de los hogares tiene uno de sus miembros en el exterior y Bogotá donde éste porcentaje es del 3,3%.
Es decir, en el Valle alrededor de 70.000 personas se radicaron en el exterior, de los cuales 38.000 son de Cali. Esta cifra equivale al 6.9% de los hogares caleños con uno de sus miembros por fuera del país, mientras que en Medellín son 4,1%.
A la luz de estas cifras, Cali sería una de las ciudades capitales más afectadas por este mecanismo de trasmisión de las recesiones de EE.UU. y España a nuestra economía. ¿Estamos preparados para hacer frente a esta situación?
ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS (Diciembre 9 de 2008)
Las vías de trasmisión de los efectos a la economía colombiana y local son diversas. Por ejemplo, la recesión implicará una menor demanda de productos en esos países que se traducirá en menores exportaciones. Esos mecanismos de trasmisión son los que hoy en día hacen imposible que el auge o caída de una economía grande se aísle y no se transmita al resto del mundo.
Uno de esos mecanismos de trasmisión son las remesas, los dineros que los colombianos que han migrado a otros países (legal o ilegalmente) envían a sus familiares en Colombia. Estas remesas hacen parte del presupuesto de numerosos hogares colombianos. Según un estudio del Banco de la República, el 73% de los giros se realizan mensualmente y en su mayoría son empleados para la compra de alimentos, servicios públicos y alquiler de vivienda (en un 68% del total de las remesas).
Por otro lado, el informe muestra que el 50,8% de los remitentes se encuentran en los EE.UU. (con un giro promedio de US$280), seguidos de un 28,1% que residen en España (cuyo giro oscila entre los US$317).
Entonces, cuando las economías de Estados Unidos y España se encuentran en expansión se espera que el mercado laboral de dichos países tenga un comportamiento favorable para nuestros compatriotas. Hecho que se refleja en un aumento de las remesas a las familias de origen.
Por otro lado, cuando estas economías se contraen, los despidos se aceleran y los ingresos bajan. Esto se traduce en menos dólares o euros enviados a Colombia.
Según el último Censo de Población, el 2,9% de los hogares colombianos tenían a uno de sus miembros en el exterior. En el caso del Valle del Cauca, ese porcentaje es dos veces más grande (6,5%) que el total nacional. Esto contrasta con el departamento de Antioquia donde el 2,9% de los hogares tiene uno de sus miembros en el exterior y Bogotá donde éste porcentaje es del 3,3%.
Es decir, en el Valle alrededor de 70.000 personas se radicaron en el exterior, de los cuales 38.000 son de Cali. Esta cifra equivale al 6.9% de los hogares caleños con uno de sus miembros por fuera del país, mientras que en Medellín son 4,1%.
A la luz de estas cifras, Cali sería una de las ciudades capitales más afectadas por este mecanismo de trasmisión de las recesiones de EE.UU. y España a nuestra economía. ¿Estamos preparados para hacer frente a esta situación?
ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS (Diciembre 9 de 2008)
Etiquetas:
Cali,
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Remesas
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