viernes, 13 de marzo de 2020

Dólar en Colombia: la tormenta perfecta

El precio del dólar en Colombia refleja la escasez o abundancia relativa del dólar. En estos momentos, como nunca en la historia reciente, se han unido dos fuerzas creando la tormenta perfecta. Por un lado, el dólar es refugio literalmente de todo el mundo. Cuando ocurren crisis, actos terroristas grandes o catástrofes naturales alrededor del mundo, los inversionistas convierten sus activos en dólares para protegerse en la economía mas robusta y a la vez garantizar que en sus manos tienen la moneda mas aceptada alrededor del mundo. Aún si los problemas son en Estados Unidos, el dólar es el refugio preferido. En esta ocasión, el coronavirus (covid-19) está afectando las economías alrededor del mundo. Y esta semana ya sentimos en Colombia que la pandemia está aquí. Ya es evidente que existirán efectos en el nivel de actividad económica. Esto genera un ambiente de incertidumbre que hace que los inversionistas estén buscando dólares. Desde la crisis financiera de 2008, no habíamos visto un apetito tan grande en todo el mundo por el dólar. La demanda está creciendo rápidamente y nada indica que esta parará. Por otro lado, la oferta de dólares en el país se está contrayendo. Los dólares de las exportaciones no alcanzan para pagar las importaciones y la diferencia se cubre con entradas de inversiones. Eso no es malo en condiciones normales sino dependiéramos tanto de las exportaciones de petróleo. En enero de 2020, el petróleo representó el 37,8% de las exportaciones. Cuando el precio del petróleo cae, disminuye el flujo de dólares al país y por tanto la oferta de dólares en el país cae. El coronavirus (covid-19) ha reducido la demanda de combustibles en el mundo. Se han cancelado vuelos, se ha reducido la movilidad, etc. Por tanto, el precio del petróleo se cayó. En el pasado reciente solo en 1993, 2008 y 2009 se presentaron caídas en la demanda de petróleo de un año a otro. En 2020, caerá Y esto está poniendo nervioso a todos los actores de ese mercado. Lo que necesariamente implicará la necesidad de un acuerdo entre los productores para recortar la producción y evitar la caída del precio a los niveles de 20 dólares el barril. Iniciamos la semana con el intento fracasado de la OPEP, liderado por Arabia Saudita, de reducir la producción de. No se tuvo éxito al no poder incorporar a Rusia, que, es un jugar muy importante de este mercado. No solo no se alcanzó el acuerdo, sino que llegamos a una pelea de precios entre Arabia Saudita y Rusia que le echa “leña a la hoguera”: los precios están cayendo aún más. En 2016, el precio del petróleo no cayó por debajo de los 26 dólares por barril gracias a que Rusia acordó bajar su producción uniéndose a la OPEP. Así, el futuro del dólar en el corto plazo no es bueno. Tendremos que acostumbrarnos a un dólar relativamente alto, por lo menos en el próximo semestre. Hasta que no exista un acuerdo en la producción de petróleo entre OPEP y Rusia los precios del petróleo no dejarán de caer. Es claro que esta situación no es sostenible. Debemos estar cerca de un acuerdo, pues el costo fiscal para Rusia es alto y no podrá mantener esta posición. Con seguridad estaremos viendo unas próximas semanas con una volatilidad del dólar aún más alta. Son momentos de sentarse a esperar, no tomar decisiones aceleradas y mantener la calma. (Una versión de esta columna de opinión fué publicada en el diario El País de Cali el 13 de marzo de 2020)

domingo, 16 de febrero de 2020

¿Es bueno un crecimiento del PIB del 3,3%?

Un crecimiento del PIB del 3,3% para 2019 a primera vista parece un resultado no tan bueno. En Colombia ha hecho carrera el número mágico del crecimiento alrededor del 4% como un crecimiento razonable. Pero, los resultados del crecimiento económico para el 2019 son relativamente buenos al considerarse el contexto internacional. En 2019, el crecimiento del PIB colombiano del 3,3% es un crecimiento relativamente alto. Este crecimiento es superior al de países de la región. Según el FMI, se estima que Perú, Chile y México crecieron un 2,6%, 2,5% y 0,4%, respectivamente. Este crecimiento es superior también al de los Estados Unidos (2,4%), Canadá (2,5%), Alemania (0,5%), España (2,2%) y Francia (1,2%). Pero no nos comparemos con otros países y miremos en el mismo contexto colombiano esta cifra. Recordemos un poco de donde venimos. En este siglo, el peor crecimiento fue en 2009 con un 1,2%. Después de ese año, solo le sigue 2017: crecimiento del 1,4%. Pero recordemos que pasaba en 2009, un año después de la última crisis financiera más grande alrededor del mundo, la economía colombiana inició un proceso de recuperación creciendo 4,3% en 2010 y un espectacular 7,4% en 2011; el año de mayor crecimiento del PIB en lo que va corrido del siglo. Después de 2011, la tasa de crecimiento del PIB regreso a niveles del 4,0% aproximadamente por 3 años para empezar una desaceleración desde 2015 que duraría 3 años. Tocando fondo la desaceleración en 2017 con un crecimiento de 1,4%. En 2018, el crecimiento del PIB se volvió a acelerar levemente con un 2,5%. Así, en perspectiva, el último rebote de la economía (el de 2010) fue mas vigoroso que el que vimos en 2018 y 2019. Pero el ambiente internacional hoy es muy diferente a 2010. En 2010, casi todas las economías rebotaron vigorosamente; por ejemplo, según el FMI el PIB de la Unión Europea creció el 2,2% y Latinoamérica como un todo creció un 6,14%, China 9,2%, y Estados Unidos aún no se recuperaba de su gran crisis. Nosotros en ese contexto crecimos 4,3%. Ahora, la cosa es algo diferente. Según el FMI, la Unión Europea crecerá en 2020 1.4% algo similar al 1.5 % del 2019. Latinoamérica creció en 2019 0,2 % y en 2020 crecería un 1,8%. China creció en 2019 6,1% y en 2020 crecería un 5,8%, manteniendo la tendencia de desaceleración en su crecimiento. Y Estados Unidos presentó un crecimiento de 2,4% en 2019 y se espera algo cercano al 2,1% para 2020. Es decir, el ambiente internacional no era tan dinámico en 2018 y 2019 como lo fue en 2010. Esto hace que el repunte de la economía colombiana en contexto no sea despreciable y se pueda calificar como un buen crecimiento. Así, la economía colombiana no obstante los grandes retos que tiene y el gran problema de desigualdad y de desempleo que tenemos sigue mostrando su gran estabilidad. (Una versión de esta columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el 15 de febrero de 2020)