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viernes, 17 de enero de 2020
Sobre el cumplimiento de la meta de inflación en la década.
La inflación del 2019 fue de 3,8 %. Este valor, es superior a lo observado en 2018 (3,18 %) y se encuentra en el rango meta establecido para la inflación por el Banco de la República. La meta era una banda entre el 2 % y 4 %. Un buen resultado para cerrar la década con la inflación anual promedio más baja el historia de Colombia: 3,85%. Esto es casi la mitad de la inflación entre 2000 y 2009 (6,0%) y 5,6 mas pequeña que entre 1990-1999 (21,4%). Una inflación de dos dígitos como se vivió durante todo el siglo pasado (a excepción de 1999 con un 9,23%) están lejos de nuestro imaginario, esto gracias entre otras cosas a las acciones del Banco de la República y de su independencia del ejecutivo que le debemos a la Constitución de 1991.
Regresemos a la banda. Es importante recordar que el Banrep empezó a fijar rangos como metas de inflación desde el año 2002, después de 9 años de estar fijando metas puntuales (de 1993 a 2001). Es decir, ya hay una tradición de 18 años con un rango meta para la inflación. De esos 18 años, 9 veces se ha cumplido la meta y 9 no. Es decir, un record de 50 % de incumplimiento de las metas.
Pero si nos concentramos en la última década, el record es mucho mejor. De 2010 a 2019, en cuatro años no se cumplió la meta. La década inició con un nuevo rango meta al pasar de una banda que se fijo en 2009 entre 4,5% y 5,5% a una banda más baja: entre el 2 % y 4 %. Meta que se mantiene hasta hoy. En 2010, 2011 y 2012 se cumplió de nuevo la meta. Es decir, una racha de 3 años de cumplimiento.
Para el 2013, la inflación se ubica un punto por debajo del rengo meta (inflación de 1,9 %). Para el 2014, la inflación regresa a estar en el rango meta (inflación de 3,6 %). Y en 2015 no se cumple la meta. El “descache” fue de un 69,3% solo comparable con el que ocurrió en 2008 (70,4 %). Para el 2016 no se cumplió nuevamente la meta. La inflación fue de 5,75 %. Un “descache” del 43,7 %; el tercero más alto en estos 16 años de historia de rangos meta. Para 2017, no se acertó, pero esta vez se quedó muy cerca. Un “descache” del 2,3 %. Así, se cumplieron nuevamente una racha de tres años en los que no se consumaba la meta y la inflación estaba por encima de la banda meta. Esto no había ocurrido en los 16 años de historia del rango meta para la inflación.
Finalmente, para los dos últimos años de la década la inflación se ubica nuevamente al interior del rango meta. Es decir, en los últimos 10 años, en tres años no se cumplió la meta al encontrarse con una inflación por encima de la banda. Un 30% de “descache”. En un año la inflación se situó por debajo de la meta, no tan delicado y en los otros 6 años, la meta se alcanzó. En otras palabras, el 70% de los años se obtuvieron los resultados esperados por el Banco Central.
¿y es esto bueno? Es importante resaltar que el cumplimiento de la meta de inflación hace que se mantenga la credibilidad de las metas fijadas por el Banco Central. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos; pero si ésta no es creíble no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al mome nto de renegociar sus contratos.
La meta de inflación es un ejercicio de “planear” el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede decretar. Pero el Banrep si cuenta con herramientas de política para acercar la inflación a su meta o puede cambiarla si cree que no la cumplirá. Si las metas no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente meta pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Así, el resultado para la década es positivo en materia de la inflación.
(una versión de esta columna de opinión fue publicado en el diario el País de Cali el 17 de enero de 2020)
lunes, 5 de febrero de 2018
Inflación: de regreso a la meta en 2018.
La inflación del 2017 fue de 4,09 %. Este valor, es inferior a lo observado en 2016 (5,75 %) y muy cercano pero superior al rango meta establecido para la inflación por el Banco de la República. La meta era una banda entre el 2 % y 4 %. Es más, la junta del Banco Central al bajar la tasa de interés en su primera reunión del 2018 manda una señal clara de que están convencidos de cumplir la meta en 2018. Estas noticias son buenas. Pues con el pequeño “descache” del 2017 se cumplió una racha de tres años en los que no se consumaba la meta.
Es importante recordar que el Banrep empezó a fijar rangos como metas de inflación desde el año 2002. Es decir, ya hay una tradición de 16 años con un rango meta para la inflación. De esos 16 años, 7 veces se ha cumplido la meta y 9 no. Es decir, un record de 56,25 % de incumplimiento de las metas.
Para 2002 y 2003, el rango meta no se cumplió. Tras dos años continuos de no cumplir la meta, en 2004 la meta se cumplió por primera vez, empezando una racha de tres años seguidos de aciertos en la meta.
En el periodo 2007 - 2009 se completó nuevamente una racha de 3 años seguidos en los que no se cumple la meta. En 2010, 2011 y 2012 se cumplió de nuevo la meta. Es decir, una racha de 3 años de cumplimiento. Para el 2013, la meta no se cumple. En 2014, la inflación regresa a estar en el rango meta.
En 2015 no se cumple la meta iniciando esta última racha de 3 años sin cumplir la meta. El “descache” fue de un 69,3% solo comparable con el que ocurrió en 2008 (70,4 %). Para el 2016 no se cumplió nuevamente la meta. La inflación fue de 5,75 % frente al rango meta de 2 % y 4 %. Un “descache” del 43,7 %; el tercero más alto en estos 16 años de historia de rangos meta. En otras palabras, llevábamos dos años con inflaciones relativamente lejos del objetivo establecido.
Para 2017 el rango meta cumple su octavo año consecutivo en el nivel entre 2 % y 4 %. Y como se mencionó, no se acertó, pero esta vez se quedó muy cerca. Un “descache” de tan solo el 2,3 %. Así, se cumple nuevamente una racha de tres años en los que no se consuma la meta. Pero ahora si estamos muy cerca de la meta.
Es importante resaltar que el cumplimiento de la meta de inflación hace que se mantenga la credibilidad de las metas fijadas por el Banco Central. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos; pero si ésta no es creíble no se tomará en cuenta, por ejemplo, al momento de fijar precios, aumentos salariales, etc.
El resultado de la inflación en 2017 va en la dirección correcta: muy cerca de la meta y el 2018 será importantísimo para retomar la credibilidad de la meta de inflación que establece el Banrep, pues un record de incumplimiento del 56,25 % del objetivo en los últimos 16 años no parece un buen record. Al inicio del año, todo pareciera indicar que se cumplirá la meta. Dado que para todos los colombianos es muy bueno que la meta se cumpla, esta es tal vez la mejor noticia económica de inicio del año.
(Esta columna de opinión fue publicada en el diario el país de Cali el 5 de febrero de 2018)
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lunes, 14 de enero de 2013
Inflación del 2012: Mantiene credibilidad del Banco de la República.
La inflación del 2012 de 2.44% es la segunda más baja de este siglo siguiendo al 2% observado observad0 en 2002. Este resultado se ajustó a la meta que estableció el Banco de la República para dicho año (banda entre el 3.5% y 4.5%). Esta inflación baja se le puede abonar a diversa causas, como por ejemplo la relativa baja tasa de cambio, la caída del precio del petróleo, la desaceleración de las economías emergentes, la crisis europea, una economía norteamericana conuna recuperación incipiente y la política monetaria del Banco de la República. En especial es importante destacar la política monetaria del Banco de la República, que por lo menos en términos de inflación está cumpliendo su meta. Por tres años seguidos la inflación ha estado en el rango sugerido por el emisor
Es importante recordar que el banco empezó a figar rangos como metas de inflación desde el año 2002. Es decir hace 10 años. De esos 11 años, 6 veces se ha cumplido el rango y 5 no. En 2001 el emisor fijó una meta para 2002 entre 5.0% y 6.0%. Pero no se cumplió la inflación fue de 0.99 puntos porcentuales por encima de la meta. En 2003 la meta se mantuvo y no se cumplió, esta vez por 0.49 puntos porcentuales por arriba.
Tras dos años continuos de no cumplir la meta, en 2004 la meta se mantuvo y se cumplió por primera vez (5.5%). Para 2005, el rango meta se disminuyó pasando entre 4.5% y 5.5%. Dicha meta se cumplió en 2005 (inlfación de 4.85%). Así, el Banrep decidió disminuir de nuevo el rango meta situandose entre 4.0% y 5.0%. Meta que se cumplió en 2006 (inflación de 4.48%). En otras palabras, tres años seguidos de aciertos en la meta.
Pero ahí paró la racha de aciertos. El cumplimiento de la meta de 2006 llevo al Banco a reducir la banda meta para 2007 entre 3.5% y 4.5%, pero la inflación en 2007 se ubicó 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Para 2009, la meta se mantuvo y la inflación se encontró 3.17 puntos porcentuales por encima de la banda. En noviembre de 2008 el Emisor fijó la meta para el 2009 entre 4,5% y 5,5%. Esta meta fue fijada tras reconocer que no se cumpliría la meta. La inflación de 2009 fue de 2%, por fuera del rango. Es decir, ahora tres años de desaciertos.
Desde finales de 2009, el Banrep estableció que para 2010 el rango meta para la inflación sería una banda más baja entre el 3.5% y 4.5% . En dicho año, la inflación fue de 3.17%. El rango meta se mantuvo para 2011 y 2012. En 2011,la inflación fue de 3.73, cumpliendose de nuevo la meta. Y el año pasado se cumplió de nuevo. Es decir otros tres años de cumplir las metas.
Aparte de la curiosa coincidencia de tener rachas de tres años de aciertos seguidos por tres de desaciertos y tres de uevos aciertos, es importante resaltar que el cumplimiento de la meta de inflación en 2012 hace que se mantenga la credibilidad de las metas fijadas por el Banco para 2013 entre 2.0% y 4.0%. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta de inflación es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos colombianos; pero si ésta no es creíble la meta no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al momento de renegociar sus contratos.
Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es un ejercicio de pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Si las proyecciones no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente proyección pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Por otro lado, si las proyecciones se acercan a la realidad de manera sistemática, éstas terminan siendo creíbles y por tanto una fuente de información importante para la toma de decisiones.
No obstante el dato de inflación es una buena noticia, la mejor noticia para el país es la consolidación de la credibilidad del emisor. Esta credibilidad es tal vez de los activos más importantes del país y de las mejores cartas de presentación en el exterior frente a inversionistas. Lograr una de las inflaciones más baja en la historia del país, al mismo tiempo que el PIB crece a un ritmo razonable, es una muestra más de la gran estabilidad de la economía colombiana. Sin duda esa es la noticia más importante con miras a enfrentar un 2013 con un panorama internacional bastante nublado.
(Esta columna de opinión fue publicada en el diario EL PAIS de Cali el 14 de enero de 2013)
miércoles, 6 de enero de 2010
Inflación del 2009: una buena noticia para empezar el año.
La inflación del 2009 es la más baja de este siglo y sólo parecida a la observada en1955, año en que la inflación fue del 2.03%. Esta inflación baja se le puede abonar a diversa causas, como por ejemplo la baja tasa de cambio, la caída del precio del petróleo, la desaceleración de la economía y la política monetaria del Banco de la República; es decir se “alinearon los astros”. Por ahora destaquemos la política monetaria del Banco de la República, que en parte ha logrado estabilizar los precios y tras dos años en que se sobrepasaron las metas por fin genera buenas noticias en este frente.
Es importante recordar que en noviembre de 2008 el Emisor fijó la meta para el 2009 entre 4,5% y 5,5%. Esta meta fue fijada tras reconocer que en el 2008 no se cumpliría la meta. De hecho en 2008 la inflación estuvo 2.17 puntos porcentuales por encima del rango meta que era entre 5% y 4,5; esto prendió varias alarmas y en especial apareció tímidamente de nuevo el fantasma de la inflación de dos dígitos. En 2007 la inflación fue 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Es decir, en 2008 se cumplieron dos años seguidos en los que la inflación se volaba la meta; y la inflación parecía seguir para arriba. Lo ocurrido con la inflación y la meta en 2007 y 2008 contrastaba con lo ocurrido en 2006, 2005 y 2004, años para los cuales la inflación observada se encontró en el rango fijado como meta de inflación por el Banco.
Esto hacía que la credibilidad del cumplimiento de las metas de inflación fijadas por el Emisor estuviera en duda. Afortunadamente para el país, este año si bien la inflación no se encuentra en el rango propuesto (entre 4,5% y 5,5%), los precios crecieron mucho menos. Y en el caso de la inflación menos es siempre una buena noticia.
Este resultado, hace que la credibilidad de las metas fijadas por el Banco retorne. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta de inflación es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos colombianos; pero si ésta no es creíble la meta no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al momento de renegociar sus contratos.
Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es un ejercicio de pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Si las proyecciones no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente proyección pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Por otro lado, si las proyecciones se acercan a la realidad de manera sistemática, éstas terminan siendo creíbles y por tanto una fuente de información importante para la toma de decisiones.
No obstante el dato de inflación es una buena noticia, la mejor noticia para el país es la recuperación de la credibilidad del emisor. Esta credibilidad es tal vez de los activos más importantes del país y de las mejores cartas de presentación en el exterior frente a inversionistas. Lograr la inflación más baja en la historia del país, al mismo tiempo que el PIB no cayó tanto como esperaban los analistas, es una muestra más de la gran estabilidad de la economía colombiana. Sin duda esa es la noticia más importante con miras a enfrentar un 2010 con un panorama político bastante nublado y uno económico no tan claro.
(Este artículo de opinión fue publicado en el diario el País de Cali el 6 de enero de 2010)
Es importante recordar que en noviembre de 2008 el Emisor fijó la meta para el 2009 entre 4,5% y 5,5%. Esta meta fue fijada tras reconocer que en el 2008 no se cumpliría la meta. De hecho en 2008 la inflación estuvo 2.17 puntos porcentuales por encima del rango meta que era entre 5% y 4,5; esto prendió varias alarmas y en especial apareció tímidamente de nuevo el fantasma de la inflación de dos dígitos. En 2007 la inflación fue 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Es decir, en 2008 se cumplieron dos años seguidos en los que la inflación se volaba la meta; y la inflación parecía seguir para arriba. Lo ocurrido con la inflación y la meta en 2007 y 2008 contrastaba con lo ocurrido en 2006, 2005 y 2004, años para los cuales la inflación observada se encontró en el rango fijado como meta de inflación por el Banco.
Esto hacía que la credibilidad del cumplimiento de las metas de inflación fijadas por el Emisor estuviera en duda. Afortunadamente para el país, este año si bien la inflación no se encuentra en el rango propuesto (entre 4,5% y 5,5%), los precios crecieron mucho menos. Y en el caso de la inflación menos es siempre una buena noticia.
Este resultado, hace que la credibilidad de las metas fijadas por el Banco retorne. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta de inflación es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos colombianos; pero si ésta no es creíble la meta no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al momento de renegociar sus contratos.
Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es un ejercicio de pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Si las proyecciones no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente proyección pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Por otro lado, si las proyecciones se acercan a la realidad de manera sistemática, éstas terminan siendo creíbles y por tanto una fuente de información importante para la toma de decisiones.
No obstante el dato de inflación es una buena noticia, la mejor noticia para el país es la recuperación de la credibilidad del emisor. Esta credibilidad es tal vez de los activos más importantes del país y de las mejores cartas de presentación en el exterior frente a inversionistas. Lograr la inflación más baja en la historia del país, al mismo tiempo que el PIB no cayó tanto como esperaban los analistas, es una muestra más de la gran estabilidad de la economía colombiana. Sin duda esa es la noticia más importante con miras a enfrentar un 2010 con un panorama político bastante nublado y uno económico no tan claro.
(Este artículo de opinión fue publicado en el diario el País de Cali el 6 de enero de 2010)
lunes, 24 de noviembre de 2008
2009: Año clave para la meta de inflación
La meta fijada por el Emisor es acertada y permite retomar credibilidad.
El viernes pasado se cumplió una de las reuniones rutinarias de la Junta del Banco de la República, pero ésta tenía una finalidad muy importante: fijar la meta de inflación para el año 2009, o para ser más precisos un rango dentro del cual se espera esté la inflación. Esta meta es importante para la fijación de diferentes precios, como por ejemplo los ajustes a los arrendamientos.
Pero más importante aún para la economía es que la meta se convierte en la referencia para la formación de expectativas sobre el comportamiento futuro de los precios en el país. Por ejemplo, si los empresarios esperan que la inflación sea alta, incrementarán sus precios de acuerdo a esa inflación esperada; si los trabajadores esperan que la inflación sea alta, exigirán un incremento en los salarios acorde. Por el contrario si se espera que los precios no crezcan tanto, entonces los aumentos en precios serán moderados y las aspiraciones salariales no serán tan altas.
La meta de inflación del Emisor, cuando es creíble, sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos, pero si no es creíble, no se tomará en cuenta por parte de los empresarios ni por los asalariados.
Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es una intención por pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de varios factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Así la meta que establece la Junta del Banco de la República corresponde a un pronóstico.
En general cuando cualquier entidad da proyecciones enfrenta un problema de credibilidad. Si las proyecciones no se cumplen, la siguiente proyección pierde credibilidad y el público no emplea esa información. Si las proyecciones se acercan a la realidad, es una fuente de información importante para tomar decisiones.
Este año la inflación estará un par de puntos porcentuales por encima del rango meta fijado por el Emisor. En el 2007 la inflación fue 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Es decir, en diciembre se cumplirán dos años seguidos en los que no se cumple la meta. Estos dos últimos años contrastan con lo ocurrido en el 2006, 2005 y 2004, años para los cuales la inflación se encontró en el rango fijado como meta de inflación por el Banco.
La credibilidad futura del cumplimiento de las metas de inflación del Banco depende de lo que ocurra el próximo año. No acertar con la meta de inflación en el 2009 implicará una pérdida de credibilidad muy fuerte el Banco y unos costos muy grandes para la economía colombiana.
Buena parte de los analistas estaban esperando que el Banco de la República mantuviese la meta de inflación para el 2009 sin modificaciones respecto al 2008. Una de las razones para esperar este comportamiento es que en los años en que la meta no se ha cumplido, la Junta mantiene la meta para el siguiente año.
A octubre del 2008 la inflación anual es de 7,94%, es decir 3,4 puntos porcentuales por encima del techo de la meta. Pero hoy es muy difícil esperar que la inflación caiga tantos puntos en el 2009 como para que la meta fijada entre 3,5% y 4,5 se cumpla. Afortunadamente la Junta rompió su tradición y decidió elevar la meta de inflación a un rango entre 4,5% y 5,5%. Creo que está decisión es acertada y permite retomar credibilidad en el cumplimiento de la meta.
ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS (Noviembre 24 de 2008)
El viernes pasado se cumplió una de las reuniones rutinarias de la Junta del Banco de la República, pero ésta tenía una finalidad muy importante: fijar la meta de inflación para el año 2009, o para ser más precisos un rango dentro del cual se espera esté la inflación. Esta meta es importante para la fijación de diferentes precios, como por ejemplo los ajustes a los arrendamientos.
Pero más importante aún para la economía es que la meta se convierte en la referencia para la formación de expectativas sobre el comportamiento futuro de los precios en el país. Por ejemplo, si los empresarios esperan que la inflación sea alta, incrementarán sus precios de acuerdo a esa inflación esperada; si los trabajadores esperan que la inflación sea alta, exigirán un incremento en los salarios acorde. Por el contrario si se espera que los precios no crezcan tanto, entonces los aumentos en precios serán moderados y las aspiraciones salariales no serán tan altas.
La meta de inflación del Emisor, cuando es creíble, sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos, pero si no es creíble, no se tomará en cuenta por parte de los empresarios ni por los asalariados.
Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es una intención por pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de varios factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Así la meta que establece la Junta del Banco de la República corresponde a un pronóstico.
En general cuando cualquier entidad da proyecciones enfrenta un problema de credibilidad. Si las proyecciones no se cumplen, la siguiente proyección pierde credibilidad y el público no emplea esa información. Si las proyecciones se acercan a la realidad, es una fuente de información importante para tomar decisiones.
Este año la inflación estará un par de puntos porcentuales por encima del rango meta fijado por el Emisor. En el 2007 la inflación fue 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Es decir, en diciembre se cumplirán dos años seguidos en los que no se cumple la meta. Estos dos últimos años contrastan con lo ocurrido en el 2006, 2005 y 2004, años para los cuales la inflación se encontró en el rango fijado como meta de inflación por el Banco.
La credibilidad futura del cumplimiento de las metas de inflación del Banco depende de lo que ocurra el próximo año. No acertar con la meta de inflación en el 2009 implicará una pérdida de credibilidad muy fuerte el Banco y unos costos muy grandes para la economía colombiana.
Buena parte de los analistas estaban esperando que el Banco de la República mantuviese la meta de inflación para el 2009 sin modificaciones respecto al 2008. Una de las razones para esperar este comportamiento es que en los años en que la meta no se ha cumplido, la Junta mantiene la meta para el siguiente año.
A octubre del 2008 la inflación anual es de 7,94%, es decir 3,4 puntos porcentuales por encima del techo de la meta. Pero hoy es muy difícil esperar que la inflación caiga tantos puntos en el 2009 como para que la meta fijada entre 3,5% y 4,5 se cumpla. Afortunadamente la Junta rompió su tradición y decidió elevar la meta de inflación a un rango entre 4,5% y 5,5%. Creo que está decisión es acertada y permite retomar credibilidad en el cumplimiento de la meta.
ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS (Noviembre 24 de 2008)
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