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viernes, 17 de enero de 2020

Sobre el cumplimiento de la meta de inflación en la década.

La inflación del 2019 fue de 3,8 %. Este valor, es superior a lo observado en 2018 (3,18 %) y se encuentra en el rango meta establecido para la inflación por el Banco de la República. La meta era una banda entre el 2 % y 4 %. Un buen resultado para cerrar la década con la inflación anual promedio más baja el historia de Colombia: 3,85%. Esto es casi la mitad de la inflación entre 2000 y 2009 (6,0%) y 5,6 mas pequeña que entre 1990-1999 (21,4%). Una inflación de dos dígitos como se vivió durante todo el siglo pasado (a excepción de 1999 con un 9,23%) están lejos de nuestro imaginario, esto gracias entre otras cosas a las acciones del Banco de la República y de su independencia del ejecutivo que le debemos a la Constitución de 1991. Regresemos a la banda. Es importante recordar que el Banrep empezó a fijar rangos como metas de inflación desde el año 2002, después de 9 años de estar fijando metas puntuales (de 1993 a 2001). Es decir, ya hay una tradición de 18 años con un rango meta para la inflación. De esos 18 años, 9 veces se ha cumplido la meta y 9 no. Es decir, un record de 50 % de incumplimiento de las metas. Pero si nos concentramos en la última década, el record es mucho mejor. De 2010 a 2019, en cuatro años no se cumplió la meta. La década inició con un nuevo rango meta al pasar de una banda que se fijo en 2009 entre 4,5% y 5,5% a una banda más baja: entre el 2 % y 4 %. Meta que se mantiene hasta hoy. En 2010, 2011 y 2012 se cumplió de nuevo la meta. Es decir, una racha de 3 años de cumplimiento. Para el 2013, la inflación se ubica un punto por debajo del rengo meta (inflación de 1,9 %). Para el 2014, la inflación regresa a estar en el rango meta (inflación de 3,6 %). Y en 2015 no se cumple la meta. El “descache” fue de un 69,3% solo comparable con el que ocurrió en 2008 (70,4 %). Para el 2016 no se cumplió nuevamente la meta. La inflación fue de 5,75 %. Un “descache” del 43,7 %; el tercero más alto en estos 16 años de historia de rangos meta. Para 2017, no se acertó, pero esta vez se quedó muy cerca. Un “descache” del 2,3 %. Así, se cumplieron nuevamente una racha de tres años en los que no se consumaba la meta y la inflación estaba por encima de la banda meta. Esto no había ocurrido en los 16 años de historia del rango meta para la inflación. Finalmente, para los dos últimos años de la década la inflación se ubica nuevamente al interior del rango meta. Es decir, en los últimos 10 años, en tres años no se cumplió la meta al encontrarse con una inflación por encima de la banda. Un 30% de “descache”. En un año la inflación se situó por debajo de la meta, no tan delicado y en los otros 6 años, la meta se alcanzó. En otras palabras, el 70% de los años se obtuvieron los resultados esperados por el Banco Central. ¿y es esto bueno? Es importante resaltar que el cumplimiento de la meta de inflación hace que se mantenga la credibilidad de las metas fijadas por el Banco Central. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos; pero si ésta no es creíble no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al mome nto de renegociar sus contratos. La meta de inflación es un ejercicio de “planear” el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede decretar. Pero el Banrep si cuenta con herramientas de política para acercar la inflación a su meta o puede cambiarla si cree que no la cumplirá. Si las metas no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente meta pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Así, el resultado para la década es positivo en materia de la inflación. (una versión de esta columna de opinión fue publicado en el diario el País de Cali el 17 de enero de 2020)

lunes, 9 de noviembre de 2015

¿Qué significa el alza en tasas?

La Junta del Banco de la República tomó la decisión de subir la tasa de interés de intervención en 50 puntos básicos. Es decir, la tasa llegó a 5,25 %. En la anterior reunión la junta subió la tasa 25 puntos básicos, después de algo más de un año de mantener la tasa constante en 4.5%. Aumentos superiores a 25 puntos básicos son muy raros. Típicamente los miembros de la junta del Banco de la República se reúnen el último viernes de cada mes y resuelven tomar alguna acción de política económica. Lo común es que decidan si mantienen constante, suben o bajan la tasa de interés que el Banco de la República paga a los bancos para recibirles dinero. La importancia de esa decisión radica en que la tasa de interés actúa como una herramienta que ayuda que la inflación aumente o caiga. Básicamente la decisión de la junta depende de si sus miembros tienen suficiente evidencia para creer que los precios están creciendo más de lo que deberían y por tanto generando inflación. Cuando la junta espera que la inflación crezca, típicamente ésta aumenta la tasa de interés. El aumento debería desestimular el endeudamiento y por tanto la demanda interna disminuirá. Al disminuir la demanda interna, la presión sobre el aumento de los precios bajará y se espera que finalmente la inflación seda. Así, cuando la junta decide aumentar la tasa de interés de intervención es claro que se está esperando una aceleración en la inflación. Por otro lado, el monto en el que se aumenta la tasa manda un mensaje de que tan fuerte se espera que sea el aumento de la inflación que se quiere evitar. ¿Por qué la decisión de aumentar 50 puntos básicos es inesperada? De las aproximadamente 190 reuniones que ha tenido la junta en este siglo (una por cada mes del siglo), 67 veces se ha decidido modificar la tasa de intervención. 34 veces se decidió aumentar la tasa y las restantes 33 veces se bajó. De las veces que la Junta ha decidido aumentar las tasas, solo tres veces ha aumentado la tasa más de 25 puntos básicos. En enero y en abril de 2003 la tasa fue aumentada en 100 puntos básicos. Y ahora en Octubre de 2015 se sube la tasa en 50 puntos básicos. Es decir, este es un aumento anormal. Lo normal es que la tasa aumente 25 puntos básicos, por eso en la última reunión se estaba esperando un aumento de 25 puntos y no de 50 puntos. Ese aumento tan grande manda una señal clara. Es necesario controlar la inflación antes que se desboque. Desde hace unos meses ya era evidente que la inflación al final del año sobrepasaría al rango meta de 2 a 4%. Para el mes de septiembre, la inflación acumulada ya era de 4.76%. En otras palabras, la meta de inflación de este año no se cumplirá y poco efecto tendrá lo que haga la Junta en lo que resta de este año. Y peor aún el escenario para el logro de la meta de inflación para el próximo año no es el más alentador. El aumento del dólar ha presionado los precios internos de los importados y cualquier aumento en la tasa de cambio presionará la inflación al alza. El fenómeno del niño aumentará los precios de los alimentos y el costo de la energía. El aumento de la energía y de los insumos importados tarde o temprano implicarán que los precios de los bienes y servicios aumentarán el próximo año. Las expectativas de inflación están aumentando. Es decir, el escenario no es bueno. La junta del Banrep está mandando la señal de que hará lo necesario para que la inflación no se desboque. Es más la misma Junta comunicó el viernes pasado que está dispuesta a vender dólares con el “fin de moderar aumentos injustificados de la tasa de cambio”. Esta decisión era impensable hace unos meses. Probablemente durante los próximos meses observaremos cómo el Banrep continuará aumentando la tasa de interés a un ritmo que no se había visto antes. Lo que es claro es que el próximo año tendremos un año con tasas de interés altas y con un crecimiento económico relativamente bajo. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario El País el sábado 7 de noviembre de 2015)

martes, 6 de enero de 2015

Inflación del 2014: asegura la credibilidad del Banco de la República.

La inflación del 2014 fue de 3.6% . Este resultado se ajustó a la meta que estableció el Banco de la República para dicho año (banda entre el 2% y 4%). El logro de la meta se debe a diversa causas, entre ellas se encuentra la política monetaria del Banco de la república. En especial es importante destacar la política del Banco de la República, que está cumpliendo su meta. Esto no ha sido siempre así. Es importante hacer algo de historia. Es importante recordar que el banco empezó a fijar rangos como metas de inflación desde el año 2002. Es decir ya hay una tradición de 13 años con un rango meta para la inflación. De esos 13 años, 7 veces se ha cumplido el rango y 6 no. En 2001 el emisor fijó una meta para 2002 entre 5.0% y 6.0%. Pero la inflación fue 0.99 puntos porcentuales por encima de la meta. En 2003, el rango meta se mantuvo y no se cumplió, en ese año la inflación estuvo 0.49 puntos porcentuales por arriba del rango. Tras dos años continuos de no cumplir la meta, en 2004 el rango meta se mantuvo y se cumplió por primera vez (5.5%). Para 2005, la banda para la meta se disminuyó pasando entre 4.5% y 5.5%. Dicha meta se cumplió en 2005 (inlfación de 4.85%). Así, el Banrep decidió disminuir de nuevo el rango meta situandose entre 4.0% y 5.0%. Meta que se cumplió en 2006 (inflación de 4.48%). En otras palabras, tres años seguidos de aciertos en la meta. Pero ahí paró esa primera racha de aciertos. El cumplimiento de la meta de 2006 llevó al Banco a reducir la banda meta para 2007 entre 3.5% y 4.5%, pero la inflación en 2007 se ubicó 1.2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación (5.7%). Para 2008, la meta se mantuvo y la inflación fue de 3.17 puntos porcentuales por encima de la banda. En noviembre de 2008 el Emisor aumentó el rango de la meta para el 2009 entre 4,5% y 5,5%. Esta meta fue fijada tras reconocer que no se cumpliría la meta si se mantenia al nivel que se traía. La inflación de 2009 fue de 2%, por fuera del rango. Pero esta vez, la inflación estubo por debajo del rango. En otras palabras, el periodo 2006 a 2009 fue de incumplimientos de la meta de inflación. Desde finales de 2009, el Banrep estableció que para 2010 el rango meta para la inflación sería una banda más baja entre el 2% y 4%. Ese rango meta se ha mantenido desde ese momento y será el mismo para el 2015. En dicho año, la inflación fue de 3.17%. El rango meta se mantuvo para 2011 y 2012. En 2011, la inflación fue de 3.7, cumpliendose de nuevo la meta. Y el 2012 la meta se cumple nuevamente con una inflación de 2.4%. Es decir, una racha de 3 años de cumplimiento del rango meta. Para el 2013, el Banco mantiene su meta en el rango de 2.0% y 4.0% y la inflación se ubica un punto por debajo del rengo meta (inflación de 1.9%). Para el 2014, la inflación regresa a estar en el rango meta. Es importante resaltar que el cumplimiento de la meta de inflación en 2014 hace que se mantenga la credibilidad de las metas fijadas por el Banco para el 2015. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta de inflación es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos colombianos; pero si ésta no es creíble la meta no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al momento de renegociar sus contratos. Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es un ejercicio de pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Si las proyecciones no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente proyección pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Por otro lado, si las proyecciones se acercan a la realidad de manera sistemática, éstas terminan siendo creíbles y por tanto una fuente de información importante para la toma de decisiones. Si bien el dato de inflación es una buena noticia, la mejor noticia para el país es la consolidación de la credibilidad del emisor. Esta credibilidad es tal vez de los activos más importantes del país y de las mejores cartas de presentación en el exterior frente a inversionistas. (Una versión más corta de esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el 6 de enero de 2014)

lunes, 14 de enero de 2013

Inflación del 2012: Mantiene credibilidad del Banco de la República.

La inflación del 2012 de 2.44% es la segunda más baja de este siglo siguiendo al 2% observado observad0 en 2002. Este resultado se ajustó a la meta que estableció el Banco de la República para dicho año (banda entre el 3.5% y 4.5%). Esta inflación baja se le puede abonar a diversa causas, como por ejemplo la relativa baja tasa de cambio, la caída del precio del petróleo, la desaceleración de las economías emergentes, la crisis europea, una economía norteamericana conuna recuperación incipiente y la política monetaria del Banco de la República. En especial es importante destacar la política monetaria del Banco de la República, que por lo menos en términos de inflación está cumpliendo su meta. Por tres años seguidos la inflación ha estado en el rango sugerido por el emisor Es importante recordar que el banco empezó a figar rangos como metas de inflación desde el año 2002. Es decir hace 10 años. De esos 11 años, 6 veces se ha cumplido el rango y 5 no. En 2001 el emisor fijó una meta para 2002 entre 5.0% y 6.0%. Pero no se cumplió la inflación fue de 0.99 puntos porcentuales por encima de la meta. En 2003 la meta se mantuvo y no se cumplió, esta vez por 0.49 puntos porcentuales por arriba. Tras dos años continuos de no cumplir la meta, en 2004 la meta se mantuvo y se cumplió por primera vez (5.5%). Para 2005, el rango meta se disminuyó pasando entre 4.5% y 5.5%. Dicha meta se cumplió en 2005 (inlfación de 4.85%). Así, el Banrep decidió disminuir de nuevo el rango meta situandose entre 4.0% y 5.0%. Meta que se cumplió en 2006 (inflación de 4.48%). En otras palabras, tres años seguidos de aciertos en la meta. Pero ahí paró la racha de aciertos. El cumplimiento de la meta de 2006 llevo al Banco a reducir la banda meta para 2007 entre 3.5% y 4.5%, pero la inflación en 2007 se ubicó 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Para 2009, la meta se mantuvo y la inflación se encontró 3.17 puntos porcentuales por encima de la banda. En noviembre de 2008 el Emisor fijó la meta para el 2009 entre 4,5% y 5,5%. Esta meta fue fijada tras reconocer que no se cumpliría la meta. La inflación de 2009 fue de 2%, por fuera del rango. Es decir, ahora tres años de desaciertos. Desde finales de 2009, el Banrep estableció que para 2010 el rango meta para la inflación sería una banda más baja entre el 3.5% y 4.5% . En dicho año, la inflación fue de 3.17%. El rango meta se mantuvo para 2011 y 2012. En 2011,la inflación fue de 3.73, cumpliendose de nuevo la meta. Y el año pasado se cumplió de nuevo. Es decir otros tres años de cumplir las metas. Aparte de la curiosa coincidencia de tener rachas de tres años de aciertos seguidos por tres de desaciertos y tres de uevos aciertos, es importante resaltar que el cumplimiento de la meta de inflación en 2012 hace que se mantenga la credibilidad de las metas fijadas por el Banco para 2013 entre 2.0% y 4.0%. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta de inflación es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos colombianos; pero si ésta no es creíble la meta no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al momento de renegociar sus contratos. Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es un ejercicio de pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Si las proyecciones no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente proyección pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Por otro lado, si las proyecciones se acercan a la realidad de manera sistemática, éstas terminan siendo creíbles y por tanto una fuente de información importante para la toma de decisiones. No obstante el dato de inflación es una buena noticia, la mejor noticia para el país es la consolidación de la credibilidad del emisor. Esta credibilidad es tal vez de los activos más importantes del país y de las mejores cartas de presentación en el exterior frente a inversionistas. Lograr una de las inflaciones más baja en la historia del país, al mismo tiempo que el PIB crece a un ritmo razonable, es una muestra más de la gran estabilidad de la economía colombiana. Sin duda esa es la noticia más importante con miras a enfrentar un 2013 con un panorama internacional bastante nublado. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario EL PAIS de Cali el 14 de enero de 2013)

lunes, 2 de julio de 2012

Última decisión del Emisor

No obstante el pedido de algunos gremios y del presidente Santos para bajar las tasas de interés, en su última reunión del viernes pasado, la junta del Banco de la República tomó la decisión de mantener la tasa de interés de intervención inalterada. Típicamente los miembros de la junta del Banco de la República se reúnen al final del mes y resuelven tomar alguna acción de política económica. Lo común es que decidan si mantienen constante, suben o bajan la tasa de interés que el Baco de la República paga a los bancos para recibirles dinero. La decisión de la tasa termina en últimas, y después de un proceso que puede tardar hasta un año, afectando las demás tasa de interés. Por ejemplo, la tasa que pagamos en los prestamos hipotecarios, las tasas que pagamos en las tarjetas de crédito, la de los CDTs, etc. La importancia de esa decisión radica en que la tasa de interés actúa como una herramienta que ayuda a que la economía aumente o disminuya su crecimiento. Cuando las tasas de interés disminuyen, se espera que aumente los incentivos para endeudarse, para comprar casas, para comprar con las tarjetas de crédito, para comprar maquinaria. Es decir, la demanda se estimula y esto puede hacer crecer la economía. Si por el contrario las tasas aumentan, esto en principio debería desestimular el endeudamiento y por tanto la demanda interna disminuirá. Para entender esta decisión previsible de mantener constante la tasa de interés, es importante recordar que hace unos pocos meses era impensable que el Banco de la República considerase la posibilidad de disminuir la tasa de interés. Es más las apuestas de los analistas se dividían entre si subían o se mantenían iguales las tasas de interés. ¿Qué a cambiado? Bueno, por un lado la euforia que se sentía alrededor de la economía colombiana se ha moderado. A principios de este año, los datos del año pasado mostraban una economía creciendo rápidamente y por un momento existía la sensación que los ojos de todos los inversionistas del mundo estaban sobre Colombia. Nos estabas convirtiendo en una “vedette”. A la par de la euforia, el Banco de la República y el ministerio de hacienda venían prendiendo alarmas por el crecimiento en el endeudamiento de los hogares colombianos, en especial el aumento de la cartera para consumo. Por el lado internacional, durante el primer trimestre de este año existía una sensación de una lenta pero segura recuperación de la economía norteamericana y nubarrones sobre la situación económica de la Unión Europea. Así, si bien el ambiente internacional no era el más favorable, la economía colombiana venía creciendo a un buen ritmo y parecía apenas lógico aumentar las tasas para disminuir el crecimiento de los créditos de consumo. Ahora, que tenemos información más confiable de lo ocurrido en el primer trimestre de 2012, parece evidente que el panorama es totalmente diferente. La economía estadounidense está creciendo a un ritmo menor al esperado, el panorama en la zona euro no se ve muy claro en el mediano plazo. Por otro lado, la economía colombiana ha empezado a crecer a un ritmo menor del esperado y pareciese que los efectos de una posible crisis a nivel internacional han tenido un mayor efecto al esperado; en especial en la demanda de petróleo y carbón. Y la calidad de la cartera de los créditos de consumo se ha deteriorado sustancialmente en los últimos meses; en otras palabras, mas hogares se han “colgado” en sus cuotas de créditos de consumo. En resumen, la economía colombiana ha empezado a mostrar que no se puede aislar del efecto de una crisis internacional y que la euforia tal vez no estaba tenía bases tan sólidas como creíamos. Ahora, eso no quiere decir que la economía colombiana esté frente a una debacle, pero tampoco estábamos frente al “boom” que parecía reinar en el ambiente. En estos momentos la tasa de intervención del Banrep está en 5,25%, misma tasa vigente desde febrero de este año. Los datos muestran que probablemente será necesario un estímulo a la economía para la segunda mitad de este año. El tamaño de dicho estímulo dependerá de la magnitud de la crisis en Europa y del tamaño del contagio en el resto del mundo. En este nuevo escenario parece prudente esperar el momento indicado para realizar una fuerte baja en la tasa de interés que permita reanimar la economía colombiana. Es decir, es mejor ahorrar espacio en la política monetaria, pues es muy probable que necesitemos usarla. Para revivir una economía puede ser más efectiva una baja de tasas de interés grande y de un solo golpe que pequeñas disminuciones. Más en un escenario donde los hogares tienen un nivel de endeudamiento relativamente alto. Así es mejor ahorrarse la posibilidad de bajar tasas para una época de “vacas más flacas”. (Una versión de est columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el 2 de junio de 2012)

domingo, 6 de mayo de 2012

¿Subirá hoy el Banco de la República las tasas de interés?

Hoy se reúne la junta del Banco de la República para tomar decisiones sobre su política monetaria. Típicamente deciden si mantienen constante, suben o bajan la tasa de interés que el Baco de la República paga a los bancos para recibirles dinero. La decisión de la tasa termina en últimas, y después de un proceso que puede tardar hasta un año, afectando las demás tasa de interés. Por ejemplo, la tasa que pagamos en los prestamos hipotecarios, las tasas que pagamos en las tarjetas de crédito, la de los CDTs, etc. La tasa de interés actúa como una herramienta que ayuda a que la economía aumente o disminuya su crecimiento. Cuando las tasas de interés disminuyen, hay más incentivos para endeudarse, para comprar casas, para comprar con las tarjetas de crédito, para comprar maquinaria. Es decir, la demanda se estimula y esto puede hacer crecer la economía. Si por el contrario las tasas aumentan, esto en principio debería desestimular el endeudamiento y por tanto la demanda interna disminuirá. Básicamente la decisión de la junta depende de si sus miembros tienen suficiente evidencia para creer que la economía está creciendo más o menos de lo que debería crecer y en especial como se comporta la demanda. Si la demanda crece muy rápido, puede generar un aumento de los precios, es decir inflación. Es importante recordar que cuando explotó la crisis financiera en los Estados Unidos en 2008, las tasa del Banco de la República estaba a un nivel relativamente alto (10%). El Banrep, anticipando una posible recesión por contagio en nuestro país, bajó las tasas rápidamente llegando a niveles del 3% a finales del 2010. Esa caída en las tasas ayudó a que la economía Colombiana no se contaminara de la crisis internacional y que mantuviese su senda de crecimiento. Afortunadamente, existía espacio para bajar las tasas de interés en ese momento infortunado. Por el contrario, en los Estados Unidos, dicha tasa estaba a niveles muy bajos y no se pudo emplear esta herramienta de política económica para estimular la economía americana. Por otro lado, el consumo en Colombia creció a un gran ritmo en 2010 y 2011, lo cuál llevó a la Junta a aumentar las tasas de interés desde el primer trimestre de 2011. El aumento de la tasa ha sido lento pero sostenido, pasando de un mínimo histórico de 3% a 5,25% en febrero de este año. No obstante dicho aumento, la demanda interna ha continuado creciendo a un ritmo relativamente alto. El mes pasado, la junta decidió no subir las tasas y esperar recopilar más información sobre el desempeño de la economía Colombiana y los acontecimientos en Europa. Hoy aportas de una nueva reunión, la información disponible parece mostrar que la demanda interna no ha disminuido su ritmo de crecimiento y una crisis fiscal en Europa no parece inminente. No obstante, la situación fiscal en Europa aún no se ha solucionado y los nubarrones aún están presentes. Así las cosas parece muy probable que la junta decida subir nuevamente la tasa de interés unos 25 puntos básicos para alcanzar 5,75%. Este aumento puede tener varias explicaciones pero creo que una de las principales es la necesidad de ganar espacio para poder bajar las tasas en un futuro si se hace necesario. En otras palabras, en estos momentos la economía Colombiana aguanta una tasa de interés algo más alta. Y al tener tasas de interés altas, da espacio para poder bajar las tasas en caso de una recesión internacional con epicentro en Europa y así poder salvar la economía colombiana de un posible contagio. Es decir, es momento para buscar un “espacio” en la tasa de interés para épocas de vacas flacas en el entorno internacional. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el Lunes 30 de abril de 2012)

miércoles, 6 de enero de 2010

Inflación del 2009: una buena noticia para empezar el año.

La inflación del 2009 es la más baja de este siglo y sólo parecida a la observada en1955, año en que la inflación fue del 2.03%. Esta inflación baja se le puede abonar a diversa causas, como por ejemplo la baja tasa de cambio, la caída del precio del petróleo, la desaceleración de la economía y la política monetaria del Banco de la República; es decir se “alinearon los astros”. Por ahora destaquemos la política monetaria del Banco de la República, que en parte ha logrado estabilizar los precios y tras dos años en que se sobrepasaron las metas por fin genera buenas noticias en este frente.

Es importante recordar que en noviembre de 2008 el Emisor fijó la meta para el 2009 entre 4,5% y 5,5%. Esta meta fue fijada tras reconocer que en el 2008 no se cumpliría la meta. De hecho en 2008 la inflación estuvo 2.17 puntos porcentuales por encima del rango meta que era entre 5% y 4,5; esto prendió varias alarmas y en especial apareció tímidamente de nuevo el fantasma de la inflación de dos dígitos. En 2007 la inflación fue 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Es decir, en 2008 se cumplieron dos años seguidos en los que la inflación se volaba la meta; y la inflación parecía seguir para arriba. Lo ocurrido con la inflación y la meta en 2007 y 2008 contrastaba con lo ocurrido en 2006, 2005 y 2004, años para los cuales la inflación observada se encontró en el rango fijado como meta de inflación por el Banco.
Esto hacía que la credibilidad del cumplimiento de las metas de inflación fijadas por el Emisor estuviera en duda. Afortunadamente para el país, este año si bien la inflación no se encuentra en el rango propuesto (entre 4,5% y 5,5%), los precios crecieron mucho menos. Y en el caso de la inflación menos es siempre una buena noticia.

Este resultado, hace que la credibilidad de las metas fijadas por el Banco retorne. Ese es un activo invaluable para el país. Cuando la meta de inflación es creíble, ésta sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos colombianos; pero si ésta no es creíble la meta no se tomará en cuenta por parte de los empresarios al momento de fijar precios, ni por los asalariados al momento de renegociar sus contratos.
Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es un ejercicio de pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de innumerables factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Si las proyecciones no se cumplen (o se alejan mucho de la realidad), la siguiente proyección pierde credibilidad y el público en general no emplea esa información para tomar decisiones. Por otro lado, si las proyecciones se acercan a la realidad de manera sistemática, éstas terminan siendo creíbles y por tanto una fuente de información importante para la toma de decisiones.
No obstante el dato de inflación es una buena noticia, la mejor noticia para el país es la recuperación de la credibilidad del emisor. Esta credibilidad es tal vez de los activos más importantes del país y de las mejores cartas de presentación en el exterior frente a inversionistas. Lograr la inflación más baja en la historia del país, al mismo tiempo que el PIB no cayó tanto como esperaban los analistas, es una muestra más de la gran estabilidad de la economía colombiana. Sin duda esa es la noticia más importante con miras a enfrentar un 2010 con un panorama político bastante nublado y uno económico no tan claro.

(Este artículo de opinión fue publicado en el diario el País de Cali el 6 de enero de 2010)

lunes, 24 de noviembre de 2008

2009: Año clave para la meta de inflación

La meta fijada por el Emisor es acertada y permite retomar credibilidad.

El viernes pasado se cumplió una de las reuniones rutinarias de la Junta del Banco de la República, pero ésta tenía una finalidad muy importante: fijar la meta de inflación para el año 2009, o para ser más precisos un rango dentro del cual se espera esté la inflación. Esta meta es importante para la fijación de diferentes precios, como por ejemplo los ajustes a los arrendamientos.

Pero más importante aún para la economía es que la meta se convierte en la referencia para la formación de expectativas sobre el comportamiento futuro de los precios en el país. Por ejemplo, si los empresarios esperan que la inflación sea alta, incrementarán sus precios de acuerdo a esa inflación esperada; si los trabajadores esperan que la inflación sea alta, exigirán un incremento en los salarios acorde. Por el contrario si se espera que los precios no crezcan tanto, entonces los aumentos en precios serán moderados y las aspiraciones salariales no serán tan altas.

La meta de inflación del Emisor, cuando es creíble, sirve como guía para la formación de expectativas de los ciudadanos, pero si no es creíble, no se tomará en cuenta por parte de los empresarios ni por los asalariados.

Es importante tener en cuenta, que la meta de inflación es una intención por pronosticar el comportamiento futuro de los precios, los cuales dependen de varios factores. La inflación no se puede determinar por decreto. Así la meta que establece la Junta del Banco de la República corresponde a un pronóstico.

En general cuando cualquier entidad da proyecciones enfrenta un problema de credibilidad. Si las proyecciones no se cumplen, la siguiente proyección pierde credibilidad y el público no emplea esa información. Si las proyecciones se acercan a la realidad, es una fuente de información importante para tomar decisiones.

Este año la inflación estará un par de puntos porcentuales por encima del rango meta fijado por el Emisor. En el 2007 la inflación fue 1,2 puntos porcentuales por encima del rango de inflación. Es decir, en diciembre se cumplirán dos años seguidos en los que no se cumple la meta. Estos dos últimos años contrastan con lo ocurrido en el 2006, 2005 y 2004, años para los cuales la inflación se encontró en el rango fijado como meta de inflación por el Banco.

La credibilidad futura del cumplimiento de las metas de inflación del Banco depende de lo que ocurra el próximo año. No acertar con la meta de inflación en el 2009 implicará una pérdida de credibilidad muy fuerte el Banco y unos costos muy grandes para la economía colombiana.

Buena parte de los analistas estaban esperando que el Banco de la República mantuviese la meta de inflación para el 2009 sin modificaciones respecto al 2008. Una de las razones para esperar este comportamiento es que en los años en que la meta no se ha cumplido, la Junta mantiene la meta para el siguiente año.

A octubre del 2008 la inflación anual es de 7,94%, es decir 3,4 puntos porcentuales por encima del techo de la meta. Pero hoy es muy difícil esperar que la inflación caiga tantos puntos en el 2009 como para que la meta fijada entre 3,5% y 4,5 se cumpla. Afortunadamente la Junta rompió su tradición y decidió elevar la meta de inflación a un rango entre 4,5% y 5,5%. Creo que está decisión es acertada y permite retomar credibilidad en el cumplimiento de la meta.

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS (Noviembre 24 de 2008)