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martes, 9 de septiembre de 2025

Sigue cayendo la tasa de desempleo en Cali, pero no todo es fiesta

El DANE publicó recientemente un resultado que es bueno para Cali: la tasa de desempleo promedio entre mayo y junio de 2024 bajó de 11,7 % a 7,8 % en 2025. La tasa más baja para ese mismo periodo desde 2007. La caída en la tasa de desempleo siempre será una buena noticia. No obstante, veamos qué hay detrás de este resultado. Los ocupados crecieron en ese período en 27 mil (crecimiento del 2,5%) y los desocupados cayeron en 49 mil (caída del 33,9%); buena noticia. Lo preocupante aparece cuando vemos de dónde salen estos nuevos puestos de trabajo y la caída de los desocupados. Según las cifras del DANE, tenemos 11 mil empleados más del gobierno, un crecimiento del 38,9%. No obstante, la industria perdió 5 mil empleos (una caída del 2,8%) y la construcción 6 mil (una caída del 8,6%). Las “Actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otras actividades de servicios” ocuparon 12 mil personas menos (una caída del 9,6%). Por el lado de los sectores que más generaron puestos de trabajo están el comercio, con 11 mil puestos de trabajo (un crecimiento del 4,9%), las actividades profesionales, científicas, técnicas y servicios administrativos con 10 mil (un crecimiento del 12,8%) y el sector de “Administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana” con 29 mil puestos de trabajo (crecimiento del 19,9%). En esta última rama de actividad económica se incluyen los 11 mil nuevos empleados públicos en Cali. Veamos el otro lado, la caída de los desocupados en 49 mil. Recordemos que se generaron 27 mil nuevos empleos. La caída se da por la salida del mercado laboral de 46 mil caleños, de los cuales tenemos 9 mil más estudiando y 32 mil más dedicados a oficios del hogar. Es decir, tenemos una salida de caleños del mercado laboral que hace reducir sustancialmente el número de desocupados y, en su mayoría (69%) de los que salen del mercado de trabajo se dedican a oficios del hogar. Por otro lado, sectores como la industria, la construcción y la industria del entretenimiento y servicios, que generan un alto valor agregado, están disminuyendo los puestos de trabajo que producen. Estos sectores típicamente representan las fortalezas de la economía caleña. Por el lado de los motores generadores de empleo se encuentran dos que claramente no son sostenibles: el comercio y el sector público. Cali no puede sustentar su generación de ingresos con el crecimiento del comercio y mucho menos con el aumento de funcionarios públicos. Las cifras de empleo en la ciudad son buenas, pero no podemos hacer fiesta con estos resultados, pues no parecen sostenibles y preocupa la salida tan grande de caleños del mercado laboral a hacer labores de hogar. Sigue siendo imperativo para la ciudad generar las condiciones para mantener los puestos de trabajo existentes en la industria, la construcción y la industria del entretenimiento. (Una version de esta columna de opinión fué publicada en el diario el País de Cali el 9 de septiembre de 2025)

jueves, 1 de mayo de 2025

Cae el desempleo, pero los ocupados no aumentan mucho: la otra cara del mercado laboral caleño.

El DANE reportó que la tasa de desempleo promedio de Cali bajó de 12,7 % a 10,6 % entre los primeros trimestres de 2024 y 2025: una reducción de 2,1 puntos porcentuales, la más baja desde la pandemia. La caída en la tasa de desempleo siempre será una buena noticia. No obstante, hay resultados preocupantes en las cifras del mercado laboral de Cali. Los habitantes en edad de trabajar que estaban buscando trabajo o estaban ocupados se conocen como la Fuerza de Trabajo (FT), es decir, las cantidades de trabajo ofrecidas. Al comparar el primer trimestre de 2025 con el del año anterior, hay 21 mil personas menos en la FT en Cali, un 1,8% menos: menos caleños ofreciendo su trabajo. Adicionalmente, los datos muestran que los ocupados fueron 5 mil más; un leve aumento del 0,5%. Los desocupados fueron 26 mil menos, una caída del 17,7%. Es decir, al mismo tiempo los puestos de trabajo crecieron muy poco y los desocupados cayeron sustancialmente; esto se dio por la salida de los caleños de la fuerza laboral. El 80% de la caída en los desocupados se explica por la salida del mercado de trabajo. Así, la tasa de desempleo disminuye, en mayor medida porque hay menos personas participando del mercado de trabajo, no porque tengamos sustancialmente más ocupados. Desafortunadamente para la ciudad, hay 12 mil personas menos trabajando en la industria, una caída del 7%. Y el comercio también presentó una caída de 23 mil puestos de trabajo, una caída del 9,7%. En total se perdieron 48 mil empleos en siete sectores económicos. Afortunadamente, otros sectores crearon empleo. La construcción generó 11 mil empleos, un aumento del 16,6%; las “actividades profesionales, científicas, técnicas y servicios administrativos” generaron 18 mil y la “administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana” generó 14 mil. En total se generaron 53 mil empleos que compensaron la pérdida de 48 mil, de tal manera que neto se crearon 5 mil. Las cifras de empleo en la ciudad no son malas, pero tampoco son las mejores. Es buena noticia que baje la tasa de desempleo, pero no podemos perder de vista que sustancialmente se debe a la salida de la fuerza laboral de los caleños. Lo que está pasando con la generación de empleo en Cali podría ser mucho mejor si sectores como la industria y el comercio no estuviesen presentando una contracción de sus ocupados. Es imperativo para la ciudad generar las condiciones para mantener los puestos de trabajo existentes y atraer más inversión que genere puestos de trabajo en la industria, pero esto será muy difícil este año de grandes incertidumbres políticas y económicas en el nivel nacional.
(una version de esta columna fué publicada en el diario el País de Cali el 1ro de mayo de 2025)
https://www.elpais.com.co/economia/mercado-laboral-en-cali-hay-menos-calenos-ofreciendo-su-trabajo-0224.html

martes, 2 de junio de 2020

Lo pero no pasado (empleo en Cali en épocas de la Covid-19)

Es un momento muy complicado para el aparato productivo de Colombia y del Valle. Sin duda, no hemos vivido un choque de esta magnitud. Es como si el aparato productivo fuera un boxeador que acaba de ser enviado a la lona y apenas le empiezan a hacer el conteo de protección. Empieza a entender durante ese conteo qué tan fuerte fue el golpe. Bueno, ya tenemos los primeros datos de empleo que permiten entender en esos momentos iniciales del “conteo de protección” qué tan delicado fue el golpe y si podrá reponerse rápidamente o no. El DANE reporta para las principales ciudades del país la tasa de desempleo promedio para los últimos tres meses. Eso se hace para evitar la estacionalidad. Todo este detalle técnico para decir que el último dato que publicó el DANE corresponde al promedio de los meses de febrero a abril. Así este dato no captura aún el tamaño total del “golpe” recibido, pues el mes de febrero aún no estábamos en la emergencia sanitaria. Veamos pues que nos dicen estos datos. La tasa de desempleo promedio para el periodo se ubicó en 16,7%, frente a un 13,2% en 2018, 11,3% en 2017 y 11,2% en 2016. Es decir, ya tenemos una tasa de desempleo mas grande pero aún no parece un golpe muy fuerte. Históricamente la tasa de desempleo más alta que hemos visto en este siglo en Cali fue en el periodo enero-marzo de 2001 con una tasa de 20,5%. Estamos un poco lejos de esa tasa, pero otra vez, aún no tenemos los datos completos del golpe. Veamos en detalle las cifras. En el mercado laboral hay tres cantidades importantes: los ocupados, los desocupados y la suma de estas dos cantidades que es la fuerza laboral o también conocida como la población económicamente activa. Para los ocupados promedio entre febrero y abril de 2020 tenemos 169 mil menos que en el mismo periodo de 2019 equivalente a un caída del 13,6%. En Medellín los ocupados cayeron en un 10,6% y en Bogotá 12,5%. Por el lado de los desocupados, estos crecieron en Cali en 26 mil desocupados (en promedio) frente al mismo periodo del año anterior. Esto equivale a un crecimiento del 14%. En Medellín, los desocupados crecieron en un 28,6% y en Bogotá 9,7%. Ahora, la tasa de desempleo en Cali no es más grande porque tenemos 143 mil caleños menos participando del mercado laboral. Estos salieron del mercado laboral; es decir no están ni ocupados ni buscando trabajo. Esto implicó una caída del 10%. En Medellín cayó en un 5,6% y en Bogotá la caída fue de 9,8%. En resumen, aún no podemos dimensionar el tamaño del “golpe”. El golpe evidentemente es y será grande. Su efecto se debe notar en pleno en el indicador del próximo mes cuando tendremos los datos para el promedio de marzo, abril y mayo. Si en junio se empieza a prender el aparato productivo de la ciudad a un ritmo más rápido que en mayo, debería ser cierto que la tasa de desempleo más baja que experimentemos sea la del periodo marzo-mayo y de ahí en adelante todo debería ser una recuperación de este indicador.
(Una versión de esta columna de opinión fué publicada en el diario el País de Cali el 30 de mayo de 2020)

lunes, 30 de abril de 2018

Empleo: 2018 no inicia como se esperaba.

Los analistas esperábamos un 2018 mejor que el 2017. Pero las noticias sobre el mercado de trabajo en Cali no son muy buenas. La tasa de desempleo promedio mensual para el primer trimestre de 2018 se ubicó en 13,0%, frente a un 12,5% en el mismo periodo de 2017, 12,3% en 2016 y 13,0% en 2015. Es decir, la misma tasa de 2015. Si se considera lo ocurrido en el primer trimestre, encontramos que la tasa de desempleo nacional fue de 12,0%, levemente más alta que el 11,8% del año pasado. Los habitantes en edad de trabajar que estaban buscando trabajo o estaban ocupados se conoce como la Población Económicamente Activa (PEA). La PEA mide algo así como la población que participa del mercado de trabajo: las cantidades de trabajo ofrecidas. Al comparar el primer trimestre de 2018 con 2017, encontramos que 15 mil personas menos en la PEA en el área metropolitana. Esto representa una caída del 1,1% de la PEA. Adicionalmente, los datos muestran en promedio los ocupados del primer trimestre de 2018 fueron en Cali 21 mil menos y los desempleados 6 mil mas. Es decir, al mismo tiempo la oferta de trabajo disminuyó y la demanda de trabajo disminuyó aún más. El resultado de esto es que la tasa de desempleo aumente al 12,5%. Veamos que sectores explican este resultado en los puestos de trabajo. Afortunadamente para la ciudad no a todos los sectores les fue mal en la generación de empleos. Por ejemplo, de acuerdo con la información del DANE, el sector de “Servicios comunales, sociales y personales” generó 17 mil nuevos empleos frente al mismo periodo de 2017. El sector de “Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler” también generó 11 mil empleos. Esas son buenas noticias. Pero, el sector “Comercio, hoteles y restaurantes” presentó este primer semestre 18 mil ocupados menos, lo que representa una caída del 4,7% de la ocupación de ese sector. La industria manufacturera tenía 28 mil ocupados menos, una disminución del 12,3% del empleo generado por el sector. La construcción tenía 8 mil menos ocupados menos el primer trimestre, una caída del 9,7% de los ocupados del sector. Ahí está el problema. Al sumar los empleos generados y los perdidos tenemos que sólo se perdieron 21 mil empleos (1,7% menos que el primer semestre de 2017), podría ser peor el resultado. Así las cosas, las cifras de empleo en la ciudad no son las mejores la tendencia tampoco es buena. Lastimosamente se esperaba que este año sería mejor que el 2017, pero estos primeros datos del trimestre no son buenos. Ojalá que el segundo semestre del año mejore la situación, después de que la coyuntura política se despeje. (Una versión de esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el 30 de abril bajo el título "2018 no inició como se esperaba")

domingo, 5 de julio de 2015

Empleo: La ciudad va en la dirección correcta.

Sin duda, la noticia sobre el mercado de trabajo en Colombia es buena. La tasa de desempleo para marzo se ubicó en 8.9%, frente a un 9.7% en 2014, 10.2% en 2013 y 10.4% en 2012. Si se considera lo ocurrido en el primer trimestre, encontramos que la tasa de desempleo nacional fue de 10.8%, también más baja que el 11.5% del año pasado. Es más, para las trece ciudades más grandes del país se encuentra que para el primer trimestre en promedio se tienen 362 mil ocupados más, 47 mil menos desocupados y 52 mil subempleados menos. Es decir, la desaceleración de la economía colombiana no parece estar afectando la buena tendencia en la generación de más empleos y mejores. Por el lado de la ciudad de Cali, los resultados no son tan buenos, pero hay resultados para destacar. Por un lado, en promedio para el primer trimestre la tasa de desempleo fue de 13%; la tasa octava tasa de desempleo más alta. Solo ciudades como Cúcuta, Armenia, Quibdó, Ibagué, Florencia, Pereira y Tunja tienen tasa de desempleo más altas que Cali y su área metropolitana. Por otro lado, Medellín presentó para el mismo período una tasa de desempleo levemente inferior a la de Cali, 12.4%. Ahora bien, las otras tres principales ciudades presentaron tasas de un solo dígito; Bogotá 8.9%, Barranquilla 8.7% y Bucaramanga 9.7%. Es decir la tasa de desempleo en Cali es la más grande de las 5 principales ciudades del país y aún sigue siendo de dos dígitos. No obstante los esfuerzos del gobierno nacional focalizados en Cali, la tasa sigue siendo alta. Pero todo no son noticias malas. La tasa de desempleo en Cali mantiene una tendencia a disminuir. La tasa promedio del 13% para el primer trimestre de 2015 contrasta con una de 15.1% en 2014 y 16.8 en 2013. Si comparamos esta tendencia con lo que curre con las otras 4 principales ciudades, encontramos que sólo en Bogotá la tasa de desempleo disminuyó. En Medellín, Barranquilla y Bucaramanga la tasa de desempleo está aumentando frente al año anterior. En estas ciudades parece que la desaceleración económica está teniendo su efecto sobre el mercado laboral. Al comparar el primer trimestre de 2014 con el 2013, encontramos que 43 mil caleños entraron a la población económicamente activa. Es decir, 43 mil personas más estaban participando del mercado de trabajo frente al mismo trimestre de 2013. Por otro lado, 66 mil caleños mas tenían empleo en el primer trimestre de 2014 frente a 2013. Esto es una buena noticia, al comparar esta cifra con los 47 mil nuevos ocupados que se generaron en Cali entre el primer trimestre de 2014 y 2013, y los 27 mil entre el primer trimestre de 2013 y 2012. Es decir, la tendencia en generación de empleo en la ciudad es buena y aparentemente el aparato productivo ya cogió impulso. Es más Cali es responsable por el 18.14% del aumento en los ocupados en las trece principales ciudades. ¿Qué sectores han generado estos nuevos empleos? El 53.3% (35 mil nuevos ocupados) de los nuevos ocupados corresponden al sector “Comercio, hoteles y restaurantes”. Este sector claramente está pasando por un buen momento. Es importante recordar que entre el primer trimestre de 2014 y 2013 ese sector solo produjo 6 mil nuevos empleos. Así, los 35 mil nuevos empleos generados entre el primer trimestre de 2014 con el 2013 son muestra del gran empujón que le está dando este sector a la generación de empleo. Pero la buena tendencia no solo paró en este sector, el de “Servicios comunales, sociales y personales” generó el 14 mil nuevos empleos (21.1% de los nuevos empleos), frente a 15 mil durante el mismo período del año anterior. Por otro lado, la industria aportó 6 mil nuevos empleos (aproximadamente el 9% de los nuevos puestos cada sector). Los resultados de la industria son relativamente buenos, considerando que en el mismo período del 2013 se crearon 4 mil empleos y en 2012 se destruyeron 12 mil. Así las cosas, las cifras de empleo en la ciudad si bien no son las mejores la tendencia es buena. Desde 2001, la tasa de desempleo promedio trimestral (trimestre móvil) más baja fue de 10.1% para el periodo octubre-diciembre 2007. Es decir, por mas de una década no hemos experimentado una tasa de desempleo de un solo dígito. Nuestros resultados están lejos de la meta del gobierno nacional de mantener una tasa de desempleo de un solo dígito. No obstante, las nuevas cifras empiezan a mostrar una tendencia positiva del aparato productivo de la ciudad para generar empleo. La economía caleña ya parece haber cogido impulso. Aún hay un gran trecho para alcanzar las metas deseadas, pero por lo menos ya se ve una tendencia positiva. Ahora será necesario mantener esta tendencia independientemente del ambiente internacional. (esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el sábado 2 de mayo de 2015)

martes, 18 de junio de 2013

Empleo en Cali no repunta (2013)

La semana pasada, el DANE divulgó las cifras de desempleo para el mes de abril. Los resultados a nivel nacional siguen siendo estables pero sin llegar a cumplir la meta. Pero los resultados para Cali y su área metropolitana sigue siendo preocupantes. La tasa de desempleo promedio para el periodo febrero-abril de 2013 fue del 16.4% en Cali frente a un 11.7% para las 24 principales ciudades del país. Cinco observaciones preocupantes saltan rápidamente a la vista cuando se analizan las cifras divulgadas por el DANE para nuestra ciudad. Primero, la tendencia de la tasa de desempleo en Cali y su área metropolitana es contraria a la nacional. No obstante la tasa de desempleo para las 23 principales ciudades del país viene cayendo lentamente mes a mes o en el peor de los escenarios se mantiene constante; en el caso de Cali la tendencia es creciente. Es más, la tasa de desempleo promedio de Cali tanto para el primer trimestre como para el periodo febrero-abril de 2013 es la más alta de los últimos 10 años. Para el caso de la tasa de desempleo promedio nacional, en el periodo febrero-abril de 2013 se presentó la tasa de desempleo más baja de este siglo. Esta situación es preocupante para nuestra ciudad, en especial si la tendencia no se revierte. Segundo, nuestra tasa de desempleo es una de las más altas del país. Como ha ocurrido en los meses pasados, de manera consistente, mes tras mes, únicamente 5 de las 23 principales ciudades del país tienen tasas de desempleo mayores. Esas ciudades son: Quibdó, Cúcuta, Popayán, Armenia e Ibagué. ¡La tasa de desempleo promedio de Cali para febrero-abril de 2013 fue aproximadamente 40% más grande que para el total del país, 78% más alta que la de Bogotá y 95% más alta que la de Barranquilla (la tasa más baja del país)! Tercero, el número de ocupados promedio en la ciudad de Cali y su área metropolitana es aproximadamente el mismo. El promedio de ocupados en Cali para el periodo febrero-abril de 2013 fue de 1,048,000 caleños; igual que el promedio de 2012 para el mismo período. Es decir, los nuevos empleos generados solo han compensado los que se perdieron. Vale la pena mencionar que para el mismo período, en Bogotá se presentaron 92 mil más ocupados, en Barranquilla 30 mil más, en Bucaramanga 20 mil más y en Medellín 14 mil más. Cuarto, si bien el número de ocupados es el mismo; la desagregación de los ocupados por rama de actividad económica en Cali cambió para el periodo febrero-abril entre 2012 y 2013. Según las cifras del DANE, en 2013 se presentaron en nuestra ciudad 21 mil menos ocupados en la industria que en 2012; 22 mil menos en el sector de Comercio, hoteles y restaurantes. Y, ¿a dónde se fueron esos empleos para mantener el número de ocupados constante? El sector de “Servicios, comunales, sociales y personales” existían 27 mil ocupados más en 2013 y el sector de “Actividades Inmobiliarias” tenía 14 mil ocupados más. Es más, cuando se analizan las cifras por posición ocupacional, se encuentra que en 2013 se tienen 15 mil ocupados más que se clasifican como “Empleado doméstico”. Así, de los 27 mil ocupados más en 2013 en el sector servicios, algo más de la mitad puede estar asociado al servicio doméstico. Estas cifras dice mucho del tipo de empleo que se está destruyendo y generando en la ciudad. Finalmente, desde 2001, la tasa de desempleo promedio trimestral (trimestre móvil) más baja fue de 10.1% para el periodo octubre-diciembre 2007. Es decir, por mas de una década no hemos experimentado una tasa de desempleo de un solo dígito. Vale la pena recordar que la meta del gobierno nacional es tener tasas de desempleo de un solo dígito. Este panorama no es alentador. Las cifras muestran una realidad clara y un problema que es prioridad de todos los caleños: la generación de empleo en nuestra ciudad. La buena notica podría ser que estas cifras aún no reflejan el efecto de medidas del gobierno nacional como el "Plan de impulso a la productividad y el empleo (PIPE)" y el “Servicio de Empleo”. Ojalá estas medidas empiecen a tener efecto sobre la capacidad de generar empleo en la ciudad. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el 17 de junio de 2013)

lunes, 6 de mayo de 2013

Servicio de empleo, una necesidad

El anuncio del lanzamiento del Servicio de Empleo en la ciudad de Cali llega en un momento en que las cifras de empleo no son favorables en la ciudad. No en vano el gobierno nacional escogió a Cali como el epicentro del lanzamiento de este nuevo servicio nacional cuyo objeto es facilitar que los empleadores y empleados se encuentren rápidamente. Como se mencionó, las cifras de empleo de la ciudad no son las mejores. No obstante el clima de desaceleración internacional y la incertidumbre del comportamiento de mediano y corto plazo de la economías desarrolladas y la economía colombiana, las cifras de crecimiento económico de la economía colombiana son aceptables. Pero las cifras de empleo aún no son las prometidas por la administración Santos. La meta de una tasa de desempleo de un dígito durante todo un año no se cumplirá tampoco en 2013. La tasa de desempleo para el total nacional en el mes de marzo fue de 10.2%, tasa que fue levemente inferior al 10.4% del mismo mes de 2011. Si bien la tasa es más baja para el mes de marzo, el promedio para el primer trimestre fue de 12.3% levemente superior al 12.2% del primer trimestre de 2012. En el caso de la ciudad de Cali y su área metropolitana la tasa de desempleo promedio para el primer trimestre de 2013 fue del 16.8%. Esta es una de las tasas de desempleo mas altas de Colombia. Es más desde 2012, estamos en la parte baja de la tabla de las ciudades cuando comparamos las tasas de desempleo. De manera consistente, mes tras mes, únicamente 5 de las 24 principales ciudades del país tienen tasas de desempleo mayores: Quibdo, Cúcuta, Popayán, Armenia e Ibagué. Al comparar el primer trimestre de 2013 con el 2012, encontramos que 51.2 miles de caleños entraron a la población económicamente activa. Es decir, 51,2 miles más de personas estaban participando del mercado de trabajo frente al mismo trimestre de 2012. Por otro lado, 26.5 miles de caleños mas tenían empleo en el primer trimestre de 2013 frente a 2012. Esto parece una buena noticia, pero contrasta con los 30 mil nuevos ocupados que se generaron en Cali entre el primer trimestre de 2012 y 2011. Regresando a 2013, mientras se generaban 26.5 miles de empleos en Cali, 24.7 miles de caleños no encontraron trabajo. En otras palabras, la economía caleña no está generando empleos al mismo ritmo que los caleños estamos entrando al mercado laboral. Cuando se analizan los ocupados por ramas de actividad económica, encontramos resultados algo preocupantes. La industria manufacturera presentó en el primer trimestre en promedio 11.4 miles de ocupados menos que en el primer trimestre de 2012. Afortunadamente los sectores de construcción y Comercio, hoteles y restaurantes ocuparon en promedio cada uno 6.4 miles de caleños más frente al 2012. Convirtiéndose estos dos sectores en la fuente de nuevos ocupados más estable de la economía caleña. Así las cosas las cifras de empleo en la ciudad no son las mejores. Desde 2001, la tasa de desempleo promedio trimestral (trimestre móvil) más baja fue de 10.1% para el periodo octubre-diciembre 2007. Es decir, por mas de una década no hemos experimentado una tasa de desempleo de un solo dígito. Nuestros resultados están lejos de la meta del gobierno nacional de mantener una tasa de desempleo de un solo dígito. Así, parece toda una sueño lejano lograra una tasa de desempleo menor al 10% en nuestra ciudad. Ahora bien, lo que si es claro es que para lograr este sueño necesitaremos que la industria regrese a generar empleos en nuestra ciudad. La única esperanza es que el "Plan de impulso a la productividad y el empleo (PIPE)" y el nuevo “Servicio de Empleo” del gobierno nacional permitan que nuestra industria recupere su capacidad de generar empleos o que por lo menos no se sigan perdiendo empleos al ritmo que se están perdiendo en los últimos años. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario del País de Cali el 6 de mayo de 2013)

lunes, 14 de enero de 2013

2013, un año para aumentar el empleo (en Cali)

Es innegable que las economías locales y nacionales cada vez se encuentran más interconectadas. La globalización ha implicado que lo que ocurre en Cali esté relacionado cada vez más con el ambiente de negocios del mundo. Si bien el 2012 fue un año malo para los países en desarrollo, la economía colombiana presentó un crecimiento aún positivo, pero menor al esperado. Nuestra economía se desaceleró, perdió el impulso que traía. Ahora bien este resultado no es tan malo si se mira el contexto internacional. Recordemos que el 2012 se caracterizó por ser un año de mucha incertidumbre en la economía mundial. Por ejemplo, en Europa durante buena parte del 2012 no era claro lo que iba a ocurrir en los siguientes dos meses. El año inició con una gran incertidumbre sobre el Euro; en especial una buena parte de los analistas apostaban por el abandonó de Grecia de dicha unión monetaria. A mediados del año, las elecciones en Francia y Grecia ayudaron a aumentar el clima de incertidumbre así como la indecisión de las autoridades para comprometerse con un paquete que resuelva el problema estructural de las finanzas públicas de la mayoría de países europeos. Si bien el 2012 terminó con resultados económicos menos malos de los que se esperaban a inicio de dicho año, el 2013 parece ser un año igual de incierto. Lo único claro es que dicha economía no levantará cabeza en el corto plazo. Por otro lado, Estados Unidos terminó el año agregando una fuerte dosis de incertidumbre a la economía mundial con el denominado abismo fiscal. El fiasco político en el Congreso estadounidense implicó aplazar la incertidumbre sobre lo que pasará con dicho país para febrero y marzo. Así, el panorama de la economía norteamericana para 2013 no parece despejar y lo único claro es que 2013 no será un año en que la economía norteamericana dejará atrás la crisis financiera de 2008. En este ambiente, no se espera que la economía la colombiana tenga un crecimiento extraordinariamente alto, y si mantenemos el crecimiento del 2012 nos debemos dar por bien servidos. Pero más allá de las cifras macroeconómicas de la economía colombiana para el 2013, en Cali existe un par de luces que podrían significar un año relativamente bueno. Recordemos que el 2012, se caracterizó por un año en que la tendencia de la tasa de desempleo cambio en la ciudad de Cali. Tras un 2011 en el que la tasa desempleo era sistemáticamente menor a las de 2010 a nivel nacional, en Cali y su área metropolitana observamos como nuestra tasa de desempleo mes tras mes era más alta que el mismo mes de 2010. Es decir, la tasa de desempleo en Colombia caí y en Cali subía. Ahora, en 2012, dicha tendencia se quebró y durante todos los meses la tasa de desempleo empezó a caer frente a lo observado en 2011. Es decir, por fin empezábamos a ver los efectos de la economía nacional creciendo. Así, según las cifras del DANE de su encuesta continua de hogares, en promedio entre septiembre y noviembre de 2012 se generaron 23 mil nuevos empleos en Cali y su área metropolitana, frente al mismo periodo de 2011. Y la mitad de estos nuevos empleos fueron en la industria. De esta manera, el empleo en la industria creció un 6,2% en Cali y su área metropolitana, mientras que a nivel nacional los ocupados en la industria cayeron un 19%. Es así como parece existir un despegue en la generación de empleo en la industria de la región. Esta es una buena noticia para los nuestra región. Por otro lado, a octubre pasado, las licencias de construcción en Cali habían crecido un 41,2% con respecto al mismo mes de 2011. Si esas licencias se materializan en la construcción de proyectos de vivienda en 2013, eso significará una fuente más de empleo para la ciudad. Por eso las perspectivas para la generación de nuevos puestos de trabajo en Cali para el 2013 parecen mucho mejores que lo que estábamos observando hace un año. Si a esta tendencia le unimos los posibles efectos de generación de empleo de la reforma tributaria que eliminó los impuestos a la nómina, entonces tenemos una buena perspectiva para continuar disminuyendo la tasa de desempleo en Cali. Esta es una buena noticia para la ciudad en un año en el que el ambiente internacional parece muy hostil. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario El Pais de Cali el 13 de enero de 2013)

lunes, 7 de enero de 2013

Año de retos para Cali

La competitividad de una ciudad depende de muchos factores. Por ejemplo, depende de su infraestructura, de sus servicios públicos, de la movilidad de sus ciudadanos, del acceso a los puertos y de la calidad y calificación de su recurso humano, entre muchos otros aspectos. Pero tal vez uno de los aspectos más importantes para la competitividad de una ciudad es su clima de negocios y en especial en la capacidad de atraer nuevas inversiones a la ciudad y de retener las existentes. Se puede discutir mucho sobre el tipo de ciudad que queremos que Cali sea, pero creo que en algo que todos los caleños podemos estar de acuerdo, es la necesidad de tener una ciudad que genere empleo suficiente y de buena calidad. En estos momentos ésto implica necesariamente tener una ciudad que esté articulada con la economía globalizada y que es atractiva a nivel global. Estamos literalmente compitiendo con todo el mundo. Tampoco es un misterio que nuestra ciudad había experimentó una perdida de competitividad durante la década del 90 y la primera década de este siglo. Por ejemplo, el Banco Mundial ha publicado en dos oportunidades un ranking del clima de negocios por ciudades (“Doing Business Report”). En el 2008 cuando sólo se consideraron 13 ciudades colombianas, Cali se ubicaba en el puesto 4. En 2010, de 21 ciudades comparadas para Colombia, el índice que clasifica la facilidad para hacer negocios la colocó en la posición 20. Esas estadísticas no hacen otra cosa sino hacer visible la dificultad relativa que experimentaban los empresarios caleños. Naturalmente estas realidades se reflejan en la creación de empleo formal y en las altas tasas de desempleo que se presentaban en nuestra ciudad. En otras palabras, nuestra ciudad no era lo suficientemente atractiva para atraer inversión y nuevos negocios que generen empleo de calidad. Desde 2008, la tasa de desempleo en nuestra ciudad ha sido una de las mas altas del país. Es más, durante 2010 y 2011, la tasa de desempleo había venido cayendo consistentemente en la mayoría de ciudades del país, pero Cali era la excepción. Sólo a mediados del 2012, empezamos a observar una disminución en la tasa de desempleo en Cali. Y terminamos el 2012 en Cali con una tasa de desempleo en disminución. Sin embargo, nuestra tasa de desempleo era en Noviembre de 2012 la quinta más alta del país, superada únicamente por ciudades como Popayán, Armenia, Quibdó y Pereira. El 2013, será definitivamente un año en el que la ciudad de Cali necesita consolidar la tendencia en su tasa de desempleo. Y esa tarea no es fácil, pues parece que la economía colombiana experimentará una desaceleración fruto del ambiente internacional turbulento. Para continuar con dicha tendencia y revertir lo ocurrido en las décadas pasadas, los caleños tenemos un gran reto. Como ciudad necesitamos seguir modernizando nuestra infraestructura, avanzar en la construcción de las Megaobras, fortalecer la educación en todos los niveles, fortalecer la formación en bilingüismo en todos los niveles y mejorar el clima de negocios. De hecho, los tratados de libre comercio que a firmado Colombia con números países y en especial con Estados Unidos abren un abanico de oportunidades a ciudades relativamente cercanas al mar. Cali tiene una gran oportunidad de convertirse en la puerta hacia el Pacífico. El centro de innovación, de negocios y financiero que permita aprovechar la puerta al pacífico. Eso solo lo lograremos con mejor infraestructura y en especial con caleños educados para asumir los nuevos retos de un mundo cada vez más globalizado e interconectado. El reto es grande, pues la verdad no estamos arrancando de una buena posición; pero hemos cogido impulso en los últimos años y el reto del 2013 es continuar con dicho impulso. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el 5 de enero de 2013)

lunes, 8 de agosto de 2011

Desempleo en Cali: problema que empeora

Desde hace unos meses las noticias económicas que provee la economía colombiana son en general buenas. En especial, la tasa de desempleo es una de esas variables que finalmente está presentando el comportamiento deseado por el Gobierno Santos.

La tasa de desempleo promedio nacional para los meses de abril a junio bajó de 12,0% en 2010 a 11, 1% en 2011. Estas noticias son buenas para el país como un todo, pues detrás de dicha tasa se encuentra que en las 13 principales ciudades del país se tienen 431 mil nuevos empleos en dicho periodo, en comparación con el mismo periodo de 2010.


Ahora bien, a diferencia de lo que ocurre con el país, en Cali las noticias mes tras mes no son buenas. De hecho, la tasa de desempleo en vez de disminuir para ese mismo período, aumentó. Pasó de un promedio de 14,8% en 2010 a 15,5% en 2011. Esta tasa solo es superada únicamente por Armenia, Quibdo, Popayán, Ibagué y Pereira.

En las cifras se esconden dos tendencias preocupantes. La primera es que en Cali y su área metropolitana se registró un número de ocupados promedio menor en 2011 durante el periodo abril-junio que en 2010. En especial 55 mil ocupados menos. Por otro lado, de los 431 mil nuevos ocupados que se presentaron en promedio en las 13 principales ciudades, el 64,0% se concentraron en Bogotá, el 20,8% en Medellín y su área metropolitana y el 11,4% en Barranquilla y su área metropolitana. Es decir, entre Bogotá y las áreas metropolitanas de Medellín y Barranquilla se explica el 96,2% del incremento de los ocupados en las 13 principales ciudades. Los nuevos ocupados se están centralizando, ¿y el resto del país? O si se quiere ver el vaso medio vacío, de las cuatro principales ciudades del país, 3 de ellas explican casi todo el crecimiento de los ocupados y Cali no es una de esas ciudades. Por el contrario, ¡Cali está perdiendo puestos de trabajo!

Lo otro preocupante que revelan las últimas cifras de empleo es que buena parte de los ocupados que se perdieron en Cali, cuando se compara el periodo abril-junio de 2011 con 2010, corresponde al sector de intermediación financiera (22,7% de la pérdida) y construcción (11,5% de la pérdida).

Pero por otro lado, si se observan las cifras económicas disponibles para la región encontramos que las exportaciones de la región están creciendo, la producción industrial está creciendo a un buen ritmo en la región. Sectores tan tradicionales como el de los ingenios está viviendo uno de sus mejores años. La inversión pública se encuentra a niveles nunca vistos en décadas en la ciudad. Y la construcción experimento un crecimiento grande en el primer trimestre de 2011 (aún no está disponible la información del segundo trimestre de este año).

Es decir, dada la información fragmentaria que tenemos, pareciese que la economía de la región va bien, pero el empleo no. Está pasando algo delicado, que amerita un plan de choque. En últimas es el empleo la variable que permite traducir el aumento de la actividad económica en bienestar para nuestros habitantes. La criminalidad y violencia que se vive en la ciudad, debe estar relacionada de alguna manera con estas altas tasas de desempleo.

El mes pasado, tras analizar los datos de empleo escribí: “Para disminuir las altas tasas de desempleo en nuestra necesidad se requiere de un equipo de choque y liderazgo. … Estamos en mora de hacer frente a este problema atacando sus raíces y no quedarnos esperando que por inercia de la economía nacional se resuelva el problema en Cali. Esta tarea queda pendiente para el próximo alcalde.”

Tras un mes solo puedo agregar dos cosas: primero, la inercia nacional claramente no nos está arrastrando. Y segundo, sería bueno empezar a escuchar las propuestas de los candidatos a la alcaldía para resolver el problema. ¿qué vamos a hacer en la ciudad?

(Este artículo de opinión fue publicado el lunes 8 de Agosto de 2011 en el Diario el País de Cali)

viernes, 29 de julio de 2011

Recuperación del ritmo de crecimiento de la Industria Vallecaucana

La industria es uno de los motores del crecimiento del Valle del Cauca y así lo fue en buena parte del siglo pasado y aún lo sigue siendo. De acuerdo al DANE, la industria representa aproximadamente el 16,6% del PIB departamental y el 12,1% dela producción industrial nacional. De hecho, en 2009 (año para el cuál existe la última cifra disponible de PIB regional), la producción industrial explicó nacional.

Este sector venía experimentando una caída en la producción, sus ventas y el empleo generado. Esa caída se prolongó hasta el primer trimestre de 2010. A partir de ese periodo la industria vallecaucana inició un proceso de recuperación lento pero estable.
Según la Muestra Trimestral Manufacturare del DANE, la industria en el área metropolitana de Cali (Cali, Yumbo, Jamundí y Palmira), presentó un crecimiento relativamente alto en el primer trimestre del 2011, cuando se compara con el mismo período del año anterior. De caídas en la producción real del 5,18% en el primer semestre de 2010, la industria a recuperado su ritmo de crecimiento pasando a un 5,35% en el primer trimestre de 2011l.
Por otro lado, para ese mismo trimestre las ventas de la industria vallecaucana incrementaron en 2.59% y por primera vez desde 2008. Esto gracias a la dinámica de la demanda interna, y en especial de las exportaciones de la región. Por ejemplo, para 2010 las exportaciones del Valle experimentaron un crecimiento de 6.5%, aumento que contrasta con la fuerte caída del 9.4% que sufrieron las exportaciones vallecaucanas en 2009. Este 2011, las ventas al exterior han continuado su ritmo de crecimiento y permiten que por fin las ventas de la industria de nuestra región estén creciendo.

Finalmente, el aumento de la producción industrial vallecaucana se está traduciendo en más personal ocupado. Desde 2008 el personal ocupado en la industria ha venido disminuyen trimestre a trimestre. Sólo en el primer trimestre de 2011 el aumento de la producción se ha empezado a traducir en un aumento en el empleo generado. Para el primer trimestre de 2011, el personal ocupado aumento en 2,11% con respecto al mismo trimestre de 2010. Esta tal vez es la mejor noticia para la región que experimenta una de las tasas de desempleo más altas del país. Entre marzo y mayo la tasa de desempleo promedio aumentó en Cali; pasando de 14,6% en 2010 a 15,4% en 2011. A diferencia de lo ocurrido en Bogotá y Medellín, el desempleo en Cali aún no cede.



Gráfico 1. Crecimiento de la producción, ventas y personal ocupado de la industria del Valle del Cauca. (crecimiento con respecto al mismo periodo del año anterior)



Fuente: DANE, Muestra Trimestral Manufacturera de Cali, Yumbo, Jamundí y Palmira (sin ingenios azucareros ni trapiches paneleros).


Cuando se analizan las cifras pos subsectores, se observa como el crecimiento es desigual al interior del sector. Por ejemplo, el sector que mayor crecimiento experimentó en su producción es el subsector de Fabricación de Maquinaria y aparatos eléctricos, con un crecimiento de la producción del 40,2% frente al primer trimestre de 2010. Este subsector fue seguido por el de Fabricación de Alimentos diferentes a confitería y cacao; subsector que incremento su producción en 28%. Por otro lado, subsectores tradicionales de la región como el de Fabricación de Detergentes y jabones y Fabricación de Papel y cartón experimentaros fuertes caídas en la producción de 23,9% y 17,7%, respectivamente.
Estas cifras muestran que si bien el sector industrial como un todo presenta una recuperación en el Valle del Cauca, hay subsectores que presentan una fuerte recuperación y una dinámica muy interesante, mientras que otros subsectores presentan una fuerte contracción. Solamente el tiempo nos permitirá determinar si este comportamiento implica un cambio trascendental en la estructura industrial del Valle del Cauca, o sólo se trata de un fenómeno coyuntural. Pero lo que si es claro, es que la recuperación de las exportaciones ha permitido que en algunos subsectores se presente una dinámica favorable . Y finalmente, esta dinámica implique un aumento en la generación de empleo en la región.

(Este artículo fue publicado en el diario la República de Bogota el día 29 de julio de 2011)

martes, 5 de julio de 2011

Empleo en Cali: Tarea pendiente

El crecimiento de una economía se traduce en bienestar para los individuos si se genera más empleo y ojalá formal. En los últimos días recibimos la buena noticia del crecimiento de la economía colombiana durante el primer trimestre de este año: un sorpresivo crecimiento frente al año anterior de 5,1%. Antes habíamos recibido la noticia de que Colombia recibía el grado de inversión. Este jueves, el DANE publicó los datos de empleo que son en términos generales buenos para todo el país. El promedio de la tasa de desempleo para el total nacional pasó de 12,5% en 2010 a 11,7% en 2011 para los meses entre marzo y mayo.

Lastimosamente, las buenas cifras de la economía colombiana no son tan buenas para el caso del Cali o por lo menos en lo que tiene que ver con el empleo. Entre marzo y mayo la tasa de desempleo promedio aumentó en Cali; pasando de 14,6% en 2010 a 15,4% en 2011. A diferencia de lo ocurrido en Bogotá y Medellín, el desempleo en nuestra ciudad no está cediendo. Esta es una noticia preocupante.
Según el mismo DANE, el promedio de ocupados durante los meses de marzo a abril disminuyó en 55 mil ocupados. Es decir hay menos caleños ocupados ahora que hace un año. Y en termino de desempleados hay, en promedio, prácticamente los mismo desempleados que hace un año: mil más.
Estas cifras preocupan mucho. Sobre todo cuando sabemos que la industria del Valle del Cauca está creciendo su producción, las exportaciones están creciendo, las obras públicas de la ciudad están en uno de los niveles más altos de la historia reciente de la ciudad. Es decir, el sector privado parece estar haciendo su tarea en términos de crecer la producción y vendiendo más por fuera. Por otro lado, la receta tradicional que tiene el sector público para aumentar el empleo, que es más obras públicas, se está empleando. A la ciudad no le cabe una obra de infraestructura más. Y aún así el desempleo no cede y se tienen menos empleos en la ciudad. Paro no hablar del subempleo que está en el orden del 31.8%. ¡Pero, a las otras ciudades importantes del país si les va bien! Es decir, este es un fenómeno más local.

El problema del empleo en la ciudad de Cali parece ser diferente al de otras ciudades, es un problema estructural. ¿qué quiere decir esto? Que no estamos generando los empleos que corresponden a para la capacitación de nuestra mano de obra o al contrario. Que no estamos atrayendo la cantidad suficiente de inversión a la ciudad. Que tenemos que repensar la vocación productiva de la ciudad y tener que definir claramente cual es el rumbo de nuestro aparato productivo. Tenemos que atacar el problema de raíz. En términos de empleo no vamos por el mismo rumbo de otras ciudades o del país .
Para disminuir las altas tasas de desempleo en nuestra necesidad se requiere de un equipo de choque y liderazgo. Lo que ha ocurrido en las últimas semanas con la criminalidad y violencia nos ha enseñado a los caleños que, tal como lo decía el general Naranjo, se necesita liderazgo para resolverlo. Bueno, el empleo es un problema tal vez igual o más complejo que el de la criminalidad y necesita liderazgo de la administración local. Estamos en mora de hacer frente a este problema atacando sus raíces y no quedarnos esperando que por inercia de la economía nacional se resuelva el problema en Cali. Esta tarea queda pendiente para el próximo alcalde.


(Este artículo de opinión fue poblicado en el diario el País de Cali el 4 de Julio de 2011)

miércoles, 28 de julio de 2010

La economía va bien, pero el empleo va mal.

En su último discurso ante el Congreso, el presidente Uribe dijo que Colombia estaba de Moda. Y parece que los mercados le están dando la razón, basta con recordar la nueva sigla de moda: STIC para denotar mercados atractivos como Sur Africa, Turkia, Indonesia y Colombia. Sigla que en los mercados internacionales parece estar desplazando el sex-appeal de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
Los dos últimos cuatrenios han cambiado la vida económica del país, para bien o para mal. Nadie duda que la seguridad es uno de los activos que le quedan a la sociedad colombiana y que han permitido tener tasas de inversión impensables hace 10 años. Las exenciones tributarias y los contratos de estabilidad tributaria han permitido que los capitales regresen al país y que en estos momentos Colombia se encuentre de “Moda” entre los inversionistas.
Pero el gran lunar del desempeño económico del país está en el empleo. Precisamente, el empleo es el nexo entre el nivel de actividad económica y el bienestar de los individuos. Si una economía produce mucho, esa producción solo será accesible a los individuos si estos tienen poder de compra gracias a sus ingresos fruto de los puestos de trabajo.
En nuestra ciudad, especialmente el empleo es un problema delicado que será el mayor reto de la nueva administración. Cuando Uribe llegó a la presidencia, la tasa de desempleo estaba en 16.3% y al final de su primer gobierno la tasa era del 12.0%. Ahora, al final de su segundo mandato, la tasa de desempleo llega al 14.6%. Estas cifras son muy parecidas a lo que ocurrió en todo el país y parecen ser relativamente buenas. Pero el problema no está en la tasa de desempleo, está en el subempleo.
Los subempleados son los empleados que tienen un puesto que no necesariamente corresponde a las expectativas del trabajador, ni ofrece condiciones que permitan el mejoramiento de la calidad de vida del empleado. El subempleo es reflejo de la incapacidad del mercado de trabajo para satisfacer los requerimientos de la fuerza laboral en términos del número de horas, salario o cualificación de la labor. Así, el subempleo comprende a las personas que desean y están disponibles para trabajar bajo condiciones "más adecuadas" que se ajusten a sus expectativas.
El DANE mide el subempleo de dos maneras: el subempleo subjetivo y el objetivo. El subempleo subjetivo toma en cuenta el simple deseo manifestado por el trabajador de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o tener una labor acorde con sus competencias personales. En el caso de Cali, el subempleo subjetivo pasó del 32.2% al inicio de la primer periodo de Uribe al 42.4% en mayo de 2010. Por otro lado, considerando las 13 principales ciudades, la tasa de subempleo subjetivo pasó de 33.9% a 30.7%, para el mismo periodo. Es decir, en Cali aumentó mientras que en Colombia disminuyó.
Por otro lado, el subempleo objetivo comprende a aquellos trabajadores quienes tienen el deseo de mejorar sus ingresos, pero además han hecho una gestión para materializar su aspiración y están en disposición de efectuar el cambio. En Cali, la tasa de subempleo objetivo pasó de 14.0% al 18.5%, durante los ocho años de la era Uribe. Para las 13 principales ciudades, esta misma tasa de subempleo pasó de 10.2% al 13.4%.
En otras palabras, no importa cómo se mida el subempleo, este fenómeno viene aumentando en la ciudad de Cali y es más grave que a nivel nacional. De hecho, la tasa de subempleo objetivo de Cali es la más grande de las 24 ciudades que mide el DANE. Y la tasa de subempleo objetivo es muy superior al total nacional. Ese es parte de la herencia que le queda a Cali de estos ocho años.
Es importante reconocer que el empleo no es única responsabilidad del gobierno nacional, sino también de los locales, pero claramente en Cali está pasando algo grave con el empleo que amerita la atención del gobierno nacional.
Durante la década de los ochenta era muy común escuchar la expresión “la economía va bien pero el país va mal”. Esa expresión estaba relacionada con el hecho que la economía colombiana crecía mientras que en el vecindario las demás economías se veían en grandes aprietos. Hoy la expresión la podríamos cambiar a “la economía va bien, pero el empleo va mal”. Y esa es nuestra realidad local hoy. Para que la moda de los STIC se transforme en bienestar para los caleños falta trabajar en el frente del empleo.
(Una versión de esta columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el 22 de junio de 2010)

sábado, 29 de mayo de 2010

Motores del PIB y el empleo en Cali

La construcción (incluyendo las obras civiles) representa el 21,2% del PIB de Cali, mientras que en Bogotá este sector representa el 5,1% y en Colombia 5,7%. De hecho, la construcción ha sido uno de los sectores más dinámicos de la economía caleña en los últimos años, lo que ha permitido que la economía de la ciudad se haya recuperado y presente los mismos niveles de dinamismo que se presentaban a principios de los 90.

Por otro lado, el comercio representa el 10,7% del PIB, este peso es similar a lo que pasa en Colombia y en Bogotá. Así, entre el sector de la construcción y el comercio tenemos hoy el 31,7% del PIB de la ciudad.

Pero lo que ocurra con el PIB no tiene impacto sobre los hogares caleños si éste no se traduce en empleo.

Según el Dane, los sectores económicos que más generan empleo en el área de Cali y Yumbo son el comercio, hoteles y restaurantes (31,3%), los servicios (23,11%), la industria (17,64%) y la construcción y las actividades inmobiliarias (15,9%).

De esta manera, tanto en términos de PIB como de empleo, la construcción y el comercio son sectores vitales para Cali. En el corto y mediano plazos, aumentar los 1.066.000 ocupados de la ciudad dependerá de lo que ocurra en estos dos sectores.

La buena noticia es que la construcción parece tener buenas perspectivas, así como el comercio. Esto trae buenos vientos para el empleo que se generará en la ciudad

(esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el 28 de Mayo de 2010)