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domingo, 5 de julio de 2015

Empleo: La ciudad va en la dirección correcta.

Sin duda, la noticia sobre el mercado de trabajo en Colombia es buena. La tasa de desempleo para marzo se ubicó en 8.9%, frente a un 9.7% en 2014, 10.2% en 2013 y 10.4% en 2012. Si se considera lo ocurrido en el primer trimestre, encontramos que la tasa de desempleo nacional fue de 10.8%, también más baja que el 11.5% del año pasado. Es más, para las trece ciudades más grandes del país se encuentra que para el primer trimestre en promedio se tienen 362 mil ocupados más, 47 mil menos desocupados y 52 mil subempleados menos. Es decir, la desaceleración de la economía colombiana no parece estar afectando la buena tendencia en la generación de más empleos y mejores. Por el lado de la ciudad de Cali, los resultados no son tan buenos, pero hay resultados para destacar. Por un lado, en promedio para el primer trimestre la tasa de desempleo fue de 13%; la tasa octava tasa de desempleo más alta. Solo ciudades como Cúcuta, Armenia, Quibdó, Ibagué, Florencia, Pereira y Tunja tienen tasa de desempleo más altas que Cali y su área metropolitana. Por otro lado, Medellín presentó para el mismo período una tasa de desempleo levemente inferior a la de Cali, 12.4%. Ahora bien, las otras tres principales ciudades presentaron tasas de un solo dígito; Bogotá 8.9%, Barranquilla 8.7% y Bucaramanga 9.7%. Es decir la tasa de desempleo en Cali es la más grande de las 5 principales ciudades del país y aún sigue siendo de dos dígitos. No obstante los esfuerzos del gobierno nacional focalizados en Cali, la tasa sigue siendo alta. Pero todo no son noticias malas. La tasa de desempleo en Cali mantiene una tendencia a disminuir. La tasa promedio del 13% para el primer trimestre de 2015 contrasta con una de 15.1% en 2014 y 16.8 en 2013. Si comparamos esta tendencia con lo que curre con las otras 4 principales ciudades, encontramos que sólo en Bogotá la tasa de desempleo disminuyó. En Medellín, Barranquilla y Bucaramanga la tasa de desempleo está aumentando frente al año anterior. En estas ciudades parece que la desaceleración económica está teniendo su efecto sobre el mercado laboral. Al comparar el primer trimestre de 2014 con el 2013, encontramos que 43 mil caleños entraron a la población económicamente activa. Es decir, 43 mil personas más estaban participando del mercado de trabajo frente al mismo trimestre de 2013. Por otro lado, 66 mil caleños mas tenían empleo en el primer trimestre de 2014 frente a 2013. Esto es una buena noticia, al comparar esta cifra con los 47 mil nuevos ocupados que se generaron en Cali entre el primer trimestre de 2014 y 2013, y los 27 mil entre el primer trimestre de 2013 y 2012. Es decir, la tendencia en generación de empleo en la ciudad es buena y aparentemente el aparato productivo ya cogió impulso. Es más Cali es responsable por el 18.14% del aumento en los ocupados en las trece principales ciudades. ¿Qué sectores han generado estos nuevos empleos? El 53.3% (35 mil nuevos ocupados) de los nuevos ocupados corresponden al sector “Comercio, hoteles y restaurantes”. Este sector claramente está pasando por un buen momento. Es importante recordar que entre el primer trimestre de 2014 y 2013 ese sector solo produjo 6 mil nuevos empleos. Así, los 35 mil nuevos empleos generados entre el primer trimestre de 2014 con el 2013 son muestra del gran empujón que le está dando este sector a la generación de empleo. Pero la buena tendencia no solo paró en este sector, el de “Servicios comunales, sociales y personales” generó el 14 mil nuevos empleos (21.1% de los nuevos empleos), frente a 15 mil durante el mismo período del año anterior. Por otro lado, la industria aportó 6 mil nuevos empleos (aproximadamente el 9% de los nuevos puestos cada sector). Los resultados de la industria son relativamente buenos, considerando que en el mismo período del 2013 se crearon 4 mil empleos y en 2012 se destruyeron 12 mil. Así las cosas, las cifras de empleo en la ciudad si bien no son las mejores la tendencia es buena. Desde 2001, la tasa de desempleo promedio trimestral (trimestre móvil) más baja fue de 10.1% para el periodo octubre-diciembre 2007. Es decir, por mas de una década no hemos experimentado una tasa de desempleo de un solo dígito. Nuestros resultados están lejos de la meta del gobierno nacional de mantener una tasa de desempleo de un solo dígito. No obstante, las nuevas cifras empiezan a mostrar una tendencia positiva del aparato productivo de la ciudad para generar empleo. La economía caleña ya parece haber cogido impulso. Aún hay un gran trecho para alcanzar las metas deseadas, pero por lo menos ya se ve una tendencia positiva. Ahora será necesario mantener esta tendencia independientemente del ambiente internacional. (esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el sábado 2 de mayo de 2015)

martes, 18 de junio de 2013

Empleo en Cali no repunta (2013)

La semana pasada, el DANE divulgó las cifras de desempleo para el mes de abril. Los resultados a nivel nacional siguen siendo estables pero sin llegar a cumplir la meta. Pero los resultados para Cali y su área metropolitana sigue siendo preocupantes. La tasa de desempleo promedio para el periodo febrero-abril de 2013 fue del 16.4% en Cali frente a un 11.7% para las 24 principales ciudades del país. Cinco observaciones preocupantes saltan rápidamente a la vista cuando se analizan las cifras divulgadas por el DANE para nuestra ciudad. Primero, la tendencia de la tasa de desempleo en Cali y su área metropolitana es contraria a la nacional. No obstante la tasa de desempleo para las 23 principales ciudades del país viene cayendo lentamente mes a mes o en el peor de los escenarios se mantiene constante; en el caso de Cali la tendencia es creciente. Es más, la tasa de desempleo promedio de Cali tanto para el primer trimestre como para el periodo febrero-abril de 2013 es la más alta de los últimos 10 años. Para el caso de la tasa de desempleo promedio nacional, en el periodo febrero-abril de 2013 se presentó la tasa de desempleo más baja de este siglo. Esta situación es preocupante para nuestra ciudad, en especial si la tendencia no se revierte. Segundo, nuestra tasa de desempleo es una de las más altas del país. Como ha ocurrido en los meses pasados, de manera consistente, mes tras mes, únicamente 5 de las 23 principales ciudades del país tienen tasas de desempleo mayores. Esas ciudades son: Quibdó, Cúcuta, Popayán, Armenia e Ibagué. ¡La tasa de desempleo promedio de Cali para febrero-abril de 2013 fue aproximadamente 40% más grande que para el total del país, 78% más alta que la de Bogotá y 95% más alta que la de Barranquilla (la tasa más baja del país)! Tercero, el número de ocupados promedio en la ciudad de Cali y su área metropolitana es aproximadamente el mismo. El promedio de ocupados en Cali para el periodo febrero-abril de 2013 fue de 1,048,000 caleños; igual que el promedio de 2012 para el mismo período. Es decir, los nuevos empleos generados solo han compensado los que se perdieron. Vale la pena mencionar que para el mismo período, en Bogotá se presentaron 92 mil más ocupados, en Barranquilla 30 mil más, en Bucaramanga 20 mil más y en Medellín 14 mil más. Cuarto, si bien el número de ocupados es el mismo; la desagregación de los ocupados por rama de actividad económica en Cali cambió para el periodo febrero-abril entre 2012 y 2013. Según las cifras del DANE, en 2013 se presentaron en nuestra ciudad 21 mil menos ocupados en la industria que en 2012; 22 mil menos en el sector de Comercio, hoteles y restaurantes. Y, ¿a dónde se fueron esos empleos para mantener el número de ocupados constante? El sector de “Servicios, comunales, sociales y personales” existían 27 mil ocupados más en 2013 y el sector de “Actividades Inmobiliarias” tenía 14 mil ocupados más. Es más, cuando se analizan las cifras por posición ocupacional, se encuentra que en 2013 se tienen 15 mil ocupados más que se clasifican como “Empleado doméstico”. Así, de los 27 mil ocupados más en 2013 en el sector servicios, algo más de la mitad puede estar asociado al servicio doméstico. Estas cifras dice mucho del tipo de empleo que se está destruyendo y generando en la ciudad. Finalmente, desde 2001, la tasa de desempleo promedio trimestral (trimestre móvil) más baja fue de 10.1% para el periodo octubre-diciembre 2007. Es decir, por mas de una década no hemos experimentado una tasa de desempleo de un solo dígito. Vale la pena recordar que la meta del gobierno nacional es tener tasas de desempleo de un solo dígito. Este panorama no es alentador. Las cifras muestran una realidad clara y un problema que es prioridad de todos los caleños: la generación de empleo en nuestra ciudad. La buena notica podría ser que estas cifras aún no reflejan el efecto de medidas del gobierno nacional como el "Plan de impulso a la productividad y el empleo (PIPE)" y el “Servicio de Empleo”. Ojalá estas medidas empiecen a tener efecto sobre la capacidad de generar empleo en la ciudad. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el 17 de junio de 2013)

lunes, 14 de enero de 2013

2013, un año para aumentar el empleo (en Cali)

Es innegable que las economías locales y nacionales cada vez se encuentran más interconectadas. La globalización ha implicado que lo que ocurre en Cali esté relacionado cada vez más con el ambiente de negocios del mundo. Si bien el 2012 fue un año malo para los países en desarrollo, la economía colombiana presentó un crecimiento aún positivo, pero menor al esperado. Nuestra economía se desaceleró, perdió el impulso que traía. Ahora bien este resultado no es tan malo si se mira el contexto internacional. Recordemos que el 2012 se caracterizó por ser un año de mucha incertidumbre en la economía mundial. Por ejemplo, en Europa durante buena parte del 2012 no era claro lo que iba a ocurrir en los siguientes dos meses. El año inició con una gran incertidumbre sobre el Euro; en especial una buena parte de los analistas apostaban por el abandonó de Grecia de dicha unión monetaria. A mediados del año, las elecciones en Francia y Grecia ayudaron a aumentar el clima de incertidumbre así como la indecisión de las autoridades para comprometerse con un paquete que resuelva el problema estructural de las finanzas públicas de la mayoría de países europeos. Si bien el 2012 terminó con resultados económicos menos malos de los que se esperaban a inicio de dicho año, el 2013 parece ser un año igual de incierto. Lo único claro es que dicha economía no levantará cabeza en el corto plazo. Por otro lado, Estados Unidos terminó el año agregando una fuerte dosis de incertidumbre a la economía mundial con el denominado abismo fiscal. El fiasco político en el Congreso estadounidense implicó aplazar la incertidumbre sobre lo que pasará con dicho país para febrero y marzo. Así, el panorama de la economía norteamericana para 2013 no parece despejar y lo único claro es que 2013 no será un año en que la economía norteamericana dejará atrás la crisis financiera de 2008. En este ambiente, no se espera que la economía la colombiana tenga un crecimiento extraordinariamente alto, y si mantenemos el crecimiento del 2012 nos debemos dar por bien servidos. Pero más allá de las cifras macroeconómicas de la economía colombiana para el 2013, en Cali existe un par de luces que podrían significar un año relativamente bueno. Recordemos que el 2012, se caracterizó por un año en que la tendencia de la tasa de desempleo cambio en la ciudad de Cali. Tras un 2011 en el que la tasa desempleo era sistemáticamente menor a las de 2010 a nivel nacional, en Cali y su área metropolitana observamos como nuestra tasa de desempleo mes tras mes era más alta que el mismo mes de 2010. Es decir, la tasa de desempleo en Colombia caí y en Cali subía. Ahora, en 2012, dicha tendencia se quebró y durante todos los meses la tasa de desempleo empezó a caer frente a lo observado en 2011. Es decir, por fin empezábamos a ver los efectos de la economía nacional creciendo. Así, según las cifras del DANE de su encuesta continua de hogares, en promedio entre septiembre y noviembre de 2012 se generaron 23 mil nuevos empleos en Cali y su área metropolitana, frente al mismo periodo de 2011. Y la mitad de estos nuevos empleos fueron en la industria. De esta manera, el empleo en la industria creció un 6,2% en Cali y su área metropolitana, mientras que a nivel nacional los ocupados en la industria cayeron un 19%. Es así como parece existir un despegue en la generación de empleo en la industria de la región. Esta es una buena noticia para los nuestra región. Por otro lado, a octubre pasado, las licencias de construcción en Cali habían crecido un 41,2% con respecto al mismo mes de 2011. Si esas licencias se materializan en la construcción de proyectos de vivienda en 2013, eso significará una fuente más de empleo para la ciudad. Por eso las perspectivas para la generación de nuevos puestos de trabajo en Cali para el 2013 parecen mucho mejores que lo que estábamos observando hace un año. Si a esta tendencia le unimos los posibles efectos de generación de empleo de la reforma tributaria que eliminó los impuestos a la nómina, entonces tenemos una buena perspectiva para continuar disminuyendo la tasa de desempleo en Cali. Esta es una buena noticia para la ciudad en un año en el que el ambiente internacional parece muy hostil. (Esta columna de opinión fue publicada en el diario El Pais de Cali el 13 de enero de 2013)

lunes, 8 de agosto de 2011

Desempleo en Cali: problema que empeora

Desde hace unos meses las noticias económicas que provee la economía colombiana son en general buenas. En especial, la tasa de desempleo es una de esas variables que finalmente está presentando el comportamiento deseado por el Gobierno Santos.

La tasa de desempleo promedio nacional para los meses de abril a junio bajó de 12,0% en 2010 a 11, 1% en 2011. Estas noticias son buenas para el país como un todo, pues detrás de dicha tasa se encuentra que en las 13 principales ciudades del país se tienen 431 mil nuevos empleos en dicho periodo, en comparación con el mismo periodo de 2010.


Ahora bien, a diferencia de lo que ocurre con el país, en Cali las noticias mes tras mes no son buenas. De hecho, la tasa de desempleo en vez de disminuir para ese mismo período, aumentó. Pasó de un promedio de 14,8% en 2010 a 15,5% en 2011. Esta tasa solo es superada únicamente por Armenia, Quibdo, Popayán, Ibagué y Pereira.

En las cifras se esconden dos tendencias preocupantes. La primera es que en Cali y su área metropolitana se registró un número de ocupados promedio menor en 2011 durante el periodo abril-junio que en 2010. En especial 55 mil ocupados menos. Por otro lado, de los 431 mil nuevos ocupados que se presentaron en promedio en las 13 principales ciudades, el 64,0% se concentraron en Bogotá, el 20,8% en Medellín y su área metropolitana y el 11,4% en Barranquilla y su área metropolitana. Es decir, entre Bogotá y las áreas metropolitanas de Medellín y Barranquilla se explica el 96,2% del incremento de los ocupados en las 13 principales ciudades. Los nuevos ocupados se están centralizando, ¿y el resto del país? O si se quiere ver el vaso medio vacío, de las cuatro principales ciudades del país, 3 de ellas explican casi todo el crecimiento de los ocupados y Cali no es una de esas ciudades. Por el contrario, ¡Cali está perdiendo puestos de trabajo!

Lo otro preocupante que revelan las últimas cifras de empleo es que buena parte de los ocupados que se perdieron en Cali, cuando se compara el periodo abril-junio de 2011 con 2010, corresponde al sector de intermediación financiera (22,7% de la pérdida) y construcción (11,5% de la pérdida).

Pero por otro lado, si se observan las cifras económicas disponibles para la región encontramos que las exportaciones de la región están creciendo, la producción industrial está creciendo a un buen ritmo en la región. Sectores tan tradicionales como el de los ingenios está viviendo uno de sus mejores años. La inversión pública se encuentra a niveles nunca vistos en décadas en la ciudad. Y la construcción experimento un crecimiento grande en el primer trimestre de 2011 (aún no está disponible la información del segundo trimestre de este año).

Es decir, dada la información fragmentaria que tenemos, pareciese que la economía de la región va bien, pero el empleo no. Está pasando algo delicado, que amerita un plan de choque. En últimas es el empleo la variable que permite traducir el aumento de la actividad económica en bienestar para nuestros habitantes. La criminalidad y violencia que se vive en la ciudad, debe estar relacionada de alguna manera con estas altas tasas de desempleo.

El mes pasado, tras analizar los datos de empleo escribí: “Para disminuir las altas tasas de desempleo en nuestra necesidad se requiere de un equipo de choque y liderazgo. … Estamos en mora de hacer frente a este problema atacando sus raíces y no quedarnos esperando que por inercia de la economía nacional se resuelva el problema en Cali. Esta tarea queda pendiente para el próximo alcalde.”

Tras un mes solo puedo agregar dos cosas: primero, la inercia nacional claramente no nos está arrastrando. Y segundo, sería bueno empezar a escuchar las propuestas de los candidatos a la alcaldía para resolver el problema. ¿qué vamos a hacer en la ciudad?

(Este artículo de opinión fue publicado el lunes 8 de Agosto de 2011 en el Diario el País de Cali)

martes, 5 de julio de 2011

Empleo en Cali: Tarea pendiente

El crecimiento de una economía se traduce en bienestar para los individuos si se genera más empleo y ojalá formal. En los últimos días recibimos la buena noticia del crecimiento de la economía colombiana durante el primer trimestre de este año: un sorpresivo crecimiento frente al año anterior de 5,1%. Antes habíamos recibido la noticia de que Colombia recibía el grado de inversión. Este jueves, el DANE publicó los datos de empleo que son en términos generales buenos para todo el país. El promedio de la tasa de desempleo para el total nacional pasó de 12,5% en 2010 a 11,7% en 2011 para los meses entre marzo y mayo.

Lastimosamente, las buenas cifras de la economía colombiana no son tan buenas para el caso del Cali o por lo menos en lo que tiene que ver con el empleo. Entre marzo y mayo la tasa de desempleo promedio aumentó en Cali; pasando de 14,6% en 2010 a 15,4% en 2011. A diferencia de lo ocurrido en Bogotá y Medellín, el desempleo en nuestra ciudad no está cediendo. Esta es una noticia preocupante.
Según el mismo DANE, el promedio de ocupados durante los meses de marzo a abril disminuyó en 55 mil ocupados. Es decir hay menos caleños ocupados ahora que hace un año. Y en termino de desempleados hay, en promedio, prácticamente los mismo desempleados que hace un año: mil más.
Estas cifras preocupan mucho. Sobre todo cuando sabemos que la industria del Valle del Cauca está creciendo su producción, las exportaciones están creciendo, las obras públicas de la ciudad están en uno de los niveles más altos de la historia reciente de la ciudad. Es decir, el sector privado parece estar haciendo su tarea en términos de crecer la producción y vendiendo más por fuera. Por otro lado, la receta tradicional que tiene el sector público para aumentar el empleo, que es más obras públicas, se está empleando. A la ciudad no le cabe una obra de infraestructura más. Y aún así el desempleo no cede y se tienen menos empleos en la ciudad. Paro no hablar del subempleo que está en el orden del 31.8%. ¡Pero, a las otras ciudades importantes del país si les va bien! Es decir, este es un fenómeno más local.

El problema del empleo en la ciudad de Cali parece ser diferente al de otras ciudades, es un problema estructural. ¿qué quiere decir esto? Que no estamos generando los empleos que corresponden a para la capacitación de nuestra mano de obra o al contrario. Que no estamos atrayendo la cantidad suficiente de inversión a la ciudad. Que tenemos que repensar la vocación productiva de la ciudad y tener que definir claramente cual es el rumbo de nuestro aparato productivo. Tenemos que atacar el problema de raíz. En términos de empleo no vamos por el mismo rumbo de otras ciudades o del país .
Para disminuir las altas tasas de desempleo en nuestra necesidad se requiere de un equipo de choque y liderazgo. Lo que ha ocurrido en las últimas semanas con la criminalidad y violencia nos ha enseñado a los caleños que, tal como lo decía el general Naranjo, se necesita liderazgo para resolverlo. Bueno, el empleo es un problema tal vez igual o más complejo que el de la criminalidad y necesita liderazgo de la administración local. Estamos en mora de hacer frente a este problema atacando sus raíces y no quedarnos esperando que por inercia de la economía nacional se resuelva el problema en Cali. Esta tarea queda pendiente para el próximo alcalde.


(Este artículo de opinión fue poblicado en el diario el País de Cali el 4 de Julio de 2011)

miércoles, 28 de julio de 2010

La economía va bien, pero el empleo va mal.

En su último discurso ante el Congreso, el presidente Uribe dijo que Colombia estaba de Moda. Y parece que los mercados le están dando la razón, basta con recordar la nueva sigla de moda: STIC para denotar mercados atractivos como Sur Africa, Turkia, Indonesia y Colombia. Sigla que en los mercados internacionales parece estar desplazando el sex-appeal de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
Los dos últimos cuatrenios han cambiado la vida económica del país, para bien o para mal. Nadie duda que la seguridad es uno de los activos que le quedan a la sociedad colombiana y que han permitido tener tasas de inversión impensables hace 10 años. Las exenciones tributarias y los contratos de estabilidad tributaria han permitido que los capitales regresen al país y que en estos momentos Colombia se encuentre de “Moda” entre los inversionistas.
Pero el gran lunar del desempeño económico del país está en el empleo. Precisamente, el empleo es el nexo entre el nivel de actividad económica y el bienestar de los individuos. Si una economía produce mucho, esa producción solo será accesible a los individuos si estos tienen poder de compra gracias a sus ingresos fruto de los puestos de trabajo.
En nuestra ciudad, especialmente el empleo es un problema delicado que será el mayor reto de la nueva administración. Cuando Uribe llegó a la presidencia, la tasa de desempleo estaba en 16.3% y al final de su primer gobierno la tasa era del 12.0%. Ahora, al final de su segundo mandato, la tasa de desempleo llega al 14.6%. Estas cifras son muy parecidas a lo que ocurrió en todo el país y parecen ser relativamente buenas. Pero el problema no está en la tasa de desempleo, está en el subempleo.
Los subempleados son los empleados que tienen un puesto que no necesariamente corresponde a las expectativas del trabajador, ni ofrece condiciones que permitan el mejoramiento de la calidad de vida del empleado. El subempleo es reflejo de la incapacidad del mercado de trabajo para satisfacer los requerimientos de la fuerza laboral en términos del número de horas, salario o cualificación de la labor. Así, el subempleo comprende a las personas que desean y están disponibles para trabajar bajo condiciones "más adecuadas" que se ajusten a sus expectativas.
El DANE mide el subempleo de dos maneras: el subempleo subjetivo y el objetivo. El subempleo subjetivo toma en cuenta el simple deseo manifestado por el trabajador de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o tener una labor acorde con sus competencias personales. En el caso de Cali, el subempleo subjetivo pasó del 32.2% al inicio de la primer periodo de Uribe al 42.4% en mayo de 2010. Por otro lado, considerando las 13 principales ciudades, la tasa de subempleo subjetivo pasó de 33.9% a 30.7%, para el mismo periodo. Es decir, en Cali aumentó mientras que en Colombia disminuyó.
Por otro lado, el subempleo objetivo comprende a aquellos trabajadores quienes tienen el deseo de mejorar sus ingresos, pero además han hecho una gestión para materializar su aspiración y están en disposición de efectuar el cambio. En Cali, la tasa de subempleo objetivo pasó de 14.0% al 18.5%, durante los ocho años de la era Uribe. Para las 13 principales ciudades, esta misma tasa de subempleo pasó de 10.2% al 13.4%.
En otras palabras, no importa cómo se mida el subempleo, este fenómeno viene aumentando en la ciudad de Cali y es más grave que a nivel nacional. De hecho, la tasa de subempleo objetivo de Cali es la más grande de las 24 ciudades que mide el DANE. Y la tasa de subempleo objetivo es muy superior al total nacional. Ese es parte de la herencia que le queda a Cali de estos ocho años.
Es importante reconocer que el empleo no es única responsabilidad del gobierno nacional, sino también de los locales, pero claramente en Cali está pasando algo grave con el empleo que amerita la atención del gobierno nacional.
Durante la década de los ochenta era muy común escuchar la expresión “la economía va bien pero el país va mal”. Esa expresión estaba relacionada con el hecho que la economía colombiana crecía mientras que en el vecindario las demás economías se veían en grandes aprietos. Hoy la expresión la podríamos cambiar a “la economía va bien, pero el empleo va mal”. Y esa es nuestra realidad local hoy. Para que la moda de los STIC se transforme en bienestar para los caleños falta trabajar en el frente del empleo.
(Una versión de esta columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el 22 de junio de 2010)

sábado, 29 de mayo de 2010

Motores del PIB y el empleo en Cali

La construcción (incluyendo las obras civiles) representa el 21,2% del PIB de Cali, mientras que en Bogotá este sector representa el 5,1% y en Colombia 5,7%. De hecho, la construcción ha sido uno de los sectores más dinámicos de la economía caleña en los últimos años, lo que ha permitido que la economía de la ciudad se haya recuperado y presente los mismos niveles de dinamismo que se presentaban a principios de los 90.

Por otro lado, el comercio representa el 10,7% del PIB, este peso es similar a lo que pasa en Colombia y en Bogotá. Así, entre el sector de la construcción y el comercio tenemos hoy el 31,7% del PIB de la ciudad.

Pero lo que ocurra con el PIB no tiene impacto sobre los hogares caleños si éste no se traduce en empleo.

Según el Dane, los sectores económicos que más generan empleo en el área de Cali y Yumbo son el comercio, hoteles y restaurantes (31,3%), los servicios (23,11%), la industria (17,64%) y la construcción y las actividades inmobiliarias (15,9%).

De esta manera, tanto en términos de PIB como de empleo, la construcción y el comercio son sectores vitales para Cali. En el corto y mediano plazos, aumentar los 1.066.000 ocupados de la ciudad dependerá de lo que ocurra en estos dos sectores.

La buena noticia es que la construcción parece tener buenas perspectivas, así como el comercio. Esto trae buenos vientos para el empleo que se generará en la ciudad

(esta columna de opinión fue publicada en el diario El País de Cali el 28 de Mayo de 2010)

martes, 9 de marzo de 2010

El desempleo en Cali no cede

Se requiere de una estrategia exitosa para que la desocupación disminuya y se logren puestos de trabajo de calidad.

El empleo es el nexo entre el nivel de actividad económica y el bienestar de los individuos. Si una economía produce mucho, esa producción solo será accesible si los individuos tienen poder de compra gracias a sus ingresos fruto de los puestos de trabajo.

El Dane divulgó las cifras del mercado laboral. En Cali, encontramos que la tasa de desempleo disminuyó en enero del 2010, si comparamos con el mismo mes del 2009, pasando de 14.1% a 12.8%. Si bien esta tasa es menor, es importante resaltar aspectos preocupantes de subemepleo.

Los subempleados son quienes tienen un puesto que no necesariamente corresponde a las expectativas del trabajador, ni ofrece condiciones que permitan el mejoramiento de su calidad de vida. El subempleo es reflejo de la incapacidad del mercado para satisfacer los requerimientos de la fuerza laboral en términos de horarios, salario o cualificación. Así, el subempleo comprende a quienes desean trabajar bajo condiciones más ajustadas a sus expectativas.

El Dane mide el subempleo de dos maneras: subjetivo y el objetivo.

El subempleo subjetivo toma en cuenta el deseo manifestado por el trabajador de mejorar sus ingresos, su horario o de tener una labor acorde con sus competencias. En Cali, el subempleo subjetivo pasó del 32.9% en enero del 2009 a 37.1% en enero del 2010.

Por otro lado, el subempleo objetivo comprende a aquellos que tienen el deseo de mejorar sus ingresos y han hecho una gestión para ello y están en disposición de efectuar el cambio. En Cali, la tasa de subempleo objetivo pasó de 27.6% a 30.2%.

La tasa de subemeplo objetivo de Cali es la más grande de las 24 ciudades que mide el Dane. Y la tasa de subempleo objetivo es muy superior al total nacional y solamente superada por cuatro de las 24 ciudades medidas (Pasto, Popayán, Ibagué y Riohacha.

Es más, entre enero del 2009 y enero del 2010, según el Dane, existen 57.000 ocupados más en Cali. Pero lo interesante es que existen 68.000 más subemeplados subjetivos y 62.000 subemeplados objetivos más.

Así, las cosas el tipo de empleo que se está generando en la ciudad no parece estar respondiendo a las necesidades de nuestra fuerza laboral. Esta es una situación preocupante. Necesitamos crear empleos, pero no cualquier tipo de empleo, sino empleos dignos y que correspondan a las expectativas de la fuerza de trabajo.

Esto requiere una estrategia agresiva de la administración local. No podemos quedarnos cruzados de manos para esperar que la recuperación de la economía se traduzca en nuevos empleos para los caleños. De hecho es necesario crear el clima de negocios adecuado para permitir la creación de nuevos puestos de trabajo y la mejora de los que existen actualmente.

La política de generación de empleo de la administración local no es clara y si existe no parece estar generando los resultados deseados. Por ejemplo, el ‘Doing Business Report’ publicado por el Banco Mundial para nuestro país, ubica a Cali en la posición 20 de 21 ciudades comparadas. Esto se refleja en las cifras de empleo. En la ciudad urge una política clara de generación de empleo y de fomento de la actividad económica.
(Este artículo de opinión fue publicado en el diario El País de Cali el 9 de marzo de 2009)

lunes, 27 de julio de 2009

Otra economía

En Cali se están cocinando empresas de talla mundial y esta ciudad tiene las semillas para sembrar una nueva economía. En la actualidad, parece casi titánico para las empresas colombianas de tamaño mediano y pequeño participar en los mercados mundiales y, además, competir a la par de grandes empresas. Pero en el Valle, y en especial en Cali, se están creando empresas que le permitirán a la economía caleña dar un salto cualitativo y cuantitativo en su participación en el comercio internacional, en la calidad de los trabajos que se crean y en la generación de riqueza. Lo más interesante de este proceso es su naturaleza.

El primer ejemplo se encuentra en un proyecto financiado por Proexport y ejecutado por el Centro de Desarrollo del Espíritu Empresarial (CDEE) de la Universidad Icesi en cabeza de la profesora Mónica Franco. El CDEE ha facilitado que pymes caleñas se sienten y cooperen para exportar. Estas pymes que aún compiten en el mercado interno ahora han conformado, o están conformando, una empresa comercializadora internacional que se encarga de vender sus productos en el mercado internacional.

Es decir, si bien estas pymes siguen compitiendo en el mercado local entre sí, se ponen de acuerdo para trabajar conjuntamente en la busqueda de nuevos mercados por fuera de Colombia. De esta manera, se han sentado alrededor de 55 pymes caleñas para armar cinco comercializadoras.

Los sectores que cubren estas empresas van desde snacks y panadería hasta ropa infantil, pasando por las artes gráficas, industria del huevo y turismo. Esta es una buena noticia para los caleños. Empresas pequeñas o medianas que por sí solas estarían condenadas a desaparecer o tener un crecimiento limitado han dejado de lado sus rivalidades y cooperan ahora para exportar y generar riqueza para nuestra ciudad. Con seguridad en pocos años estaremos viendo los frutos de esta unión y tendremos cinco redes de empresas de talla mundial.

El segundo ejemplo de empresas de talla mundial se encuentra en el sector cultural. El Banco Interamericano de Desarrollo, Comfandi, la Alcaldía, la Cámara de Comercio de Cali, la fundación Metrópoli Colombia y la Universidad Icesi han unido esfuerzos para desarrollar o potencializar empresas del sector cultural de Cali.

El objetivo de este proyecto de tres años es permitir que en el sector cultural nazcan o sigan creciendo empresas de talla mundial, que permitan generar empleo digno y riqueza para la ciudad, al mismo tiempo que se conservan nuestras costumbres y se lleva la imagen de Cali a todo el mundo.

Los ejemplos destacados de este sector económico en nuestra ciudad son muchos. Sobresalen, por ejemplo, emprendimientos culturales como Delirio, Salsa Cabaret y Antorcha Films. La cultura, es otro de esos sectores de talla mundial que tenemos los caleños.

Pero lo mejor es que la lista de sectores con potencialidades de crecimiento en la ciudad no termina ahí. El sector de la salud y la estética de la región se destaca a nivel mundial y presenta un gran potencial para el futuro de la ciudad.

Y los desarrollos en industrias relacionadas con las tecnologías de información, como el Software, también sobresalen. A estas industrias ya consolidadas en la ciudad podemos sumar el potencial de desarrollo de otras nuevas, como las relacionadas con biocombustibles y bio-polímeros en la región.

Todo lo anterior refleja que hay un panorama promisorio para la economía de la ciudad y muestra que la vocación económica de Cali se está transformando para acomodarse a las nuevas circunstancias del mundo. Esperemos que estos cambios se den con la rapidez requerida y que vayan acompañados con el desarrollo de la ciudad necesita en el futuro inmediato.

Ojalá que en dos años, cuando estemos celebrando el aniversario número 475 de la fundación de Santiago de Cali, podamos estar hablando de un panorama económico para la ciudad muy diferente al que tenemos hoy.

(ESTE ARTICULO DE OPINIÓN FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAÍS DEL 25 DE JULIO DE 2009)

sábado, 14 de marzo de 2009

¿Y qué hacer con el empleo? El paquete de salvamento económico no ataca el problema de fondo

Las medidas que ha aplicado el Gobierno para enfrentar la crisis no solucionan el problema.

El plan de salvamento para el sector automotriz y de electrodomésticos anunciado el viernes pasado lleva a reflexionar sobre el paquete de medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno para afrontar el contexto hostil en que se mueve la economía colombiana. El equipo económico construyó un paquete de políticas que se compone de cuatro tipos de medidas, pero buena parte de ellas ya se empleaban para estimular la producción antes de que el ambiente externo se tornara en la ‘tormenta perfecta’ a mediados del 2008.

Por eso, el plan no tiene nada de novedoso y difícilmente ataca el problema más importante que afrontaremos en el 2009: la protección de los puestos de trabajo, en especial aquellos de mano de obra con baja capacitación.

Las primeras medidas están relacionadas con la infraestructura. Unas obras que buscan poner al día la malla vial. Pero éstas hacen parte de un plan que el Gobierno ha intentado ejecutar desde su primer mandato.

Si bien estas grandes obras son necesarias, es difícil entender cómo se pondrán a funcionar rápidamente, cuando las administraciones nacionales y locales han mostrado su ineficiencia en la ejecución y administración de los recursos en forma rápida. El MÍO es un gran ejemplo de ello. Así, la medida no es nueva y además no es previsible que en uno o dos años arranquen los megaproyectos de tal forma que se generen los empleos que se necesitan con urgencia. Por otro lado, las megaobras emplean cada vez menos mano de obra de baja capacitación.

El segundo tipo de medidas se asocia a programas para proteger el ingreso de personas de bajos recursos, como ‘Familias en Acción’, que sumó a tres millones de familias. También se inició un programa de microcréditos y se fortaleció la Banca de Oportunidades. Estas medidas son necesarias, pero tienen más un tinte de asistir a una población, que de brindar opciones de generación de empleo.

El tercer tipo de medidas se encamina a la defensa de la inversión privada. Se pretende mantener y estimular esta inversión con exenciones de impuestos, acuerdos de estabilidad tributaria y la aprobación de nuevas zonas francas. Pero éstas lo que hacen es abaratar la compra de maquinaria con tecnología que ‘ahorra’ el uso de trabajo, porque ayuda a modernizar el parque industrial, pero difícilmente permite crear masivamente puestos de trabajo no calificado. Se crearán algunas nuevas plazas de trabajo, pero probablemente éstas serán para mano de obra capacitada.

Finalmente, el cuarto tipo de medidas está encaminado a financiar al Estado y al sector privado. Allí se enmarca la línea de crédito anunciada el viernes pasado, que pretende facilitar el endeudamiento de los hogares para que compren carros y electrodomésticos, de tal manera que las ventas en esos sectores no se caigan y se pueda mantener el empleo. En tiempos de ‘vacas flacas’ es normal que los hogares sean prudentes y no se endeuden por fuera de los límites necesarios para sobrevivir. Por ello, difícilmente esta medida generará o salvará puestos de trabajo. Pero aún así la pregunta continúa: ¿cómo se crearán los empleos no calificados que se necesitan? El paquete adoptado no responde esta pregunta y no soluciona los problemas urgentes. ¿Qué tal pensar en programas de construcción masiva de ciudadelas de Vivienda de Interés Social?

(ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL PAIS DE LA CIUDAD DE CALI EL VIERNES 13 DE MARZO DE 2009)