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lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Adiós a la recesión en Estados Unidos?

La economía norteamericana tal vez es la economía que más indicadores emite semanalmente, y tal vez es la economía con la mayor cantidad de lupas encima. Literalmente todo el mundo sigue de cerca lo que ocurre con la economía de ese país y cualquier noticia imprevista puede desatar grandes movimientos de capitales en todo los mercados del mundo. Y no es para menos, nos guste o no, Estados Unidos sigue siendo la economía más grande del mundo y buena parte del motor de la economía global.

Esta semana que termina se publicaron diferentes indicadores que hacen pensar que el panorama de la economía norteamericana no es muy alegador para lo que falta del año. En especial el viernes salió a las luz pública el resultado de la evolución de los inventarios al por mayor. Esos inventarios crecieron en un 1,3% en julio, el crecimiento más grande en este indicador desde julio de 2008. Ese aumento es casi 3 veces más grande que lo que esperaban los analistas.

¿Qué implica este dato? Por un lado, cuando los inventarios aumentan es porque se produce más de lo que se vende. En otras palabras, las compañías estadounidenses estaban esperando un aumento de la demanda durante el verano que estimuló el crecimiento de la producción de ese país durante el primer semestre, pero el aumento de la demanda fue mucho menor del esperado. De esta manera la producción se fue a aumentar los inventarios.
Naturalmente, el aumento en los inventarios es un fenómeno que no puede sostenerse por mucho tiempo y lo común es que en los siguientes meses se presente una disminución de la producción para desacumular inventarios. El problema de esto es que el aumento de los inventarios explicó 37.5% del crecimiento de la economía nortermericana durante el segundo trimestres. En otras palabras, durante la segunda mitad del año, uno de los “motorcitos” del crecimiento de la economía norteamericana con seguridad desaparecerá. Y a menos que aparezca otro motorcito que remplace al crecimiento en los inventarios, no se podrá esperar un crecimiento parecido durante la segunda mitad de este año.

Esta información parece mostrar que el tímido vigor de la recuperación de la economía norteamericana está perdiendo impulso. Por otro lado, parece ser que las autoridades económicas se les está acabando el “arsenal” de armas para afrontar la caída de la economía norteamericana. Aún si la Fed redujera más las tasa de interés, eso no parece que hará alguna diferencia en los resultados futuros de la economía norteamericana. Y el efecto del paquete de estímulo fiscal se agotó y no parece existir una fórmula para aumentar el paquete de estimulo fiscal sin disparar aún más el déficit fiscal en ese país. El empleo no responde en ese país y el mercado inmobiliario no da señales claras de recuperación.

Así, el fin de la crisis parece aún estar algo lejos y empieza a crecer la probabilidad de que la economía norteamericana presente una nueva recaida, fenómeno conocido como una recesión en forma de “W”. De hecho, el profesor Nourier Rubini (quien pasó casi a la categoría de Gurú económico por ser de los pocos economistas que predigo la recesión de Estados Unidos) prevé que en estos momentos existe una probabilidad del 40% de una recaída (recesión en forma de “W”) frente a una probabilidad del 30% que se presentaba hace un mes. Y según sus estimaciones esa probabilidad parece tener una tendencia crecer.

Así, es muy difícil esperar una recuperación rápida y la posibilidad de una nueva caída en el crecimiento económico de la economía norteamericana aún no está alegada. Una recesión en forma de “W” es cada vez más posible en ese país.

(Una versión más corta de esta columna de opinión fue publicada en el diario el País de Cali el DOmingo 12 de Septiembre de 2010)

lunes, 23 de noviembre de 2009

El abecedario y la crisis de E.U.

Las declaraciones de esta semana del presidente Obama sobre su preocupación por una recaída de la economía norteamericana puso de manifiesto una discusión que se ha desarrollado entre economistas desde inicios de la recesión. ¿Cuánto durará la crisis de ese país?

Los economistas emplean cuatro letras para clasificar las recesiones económicas: V, W, U y L.

La recesión en forma de V es poco profunda y corta, en la que en dos trimestres la economía retorna a crecimientos positivos. La recesión en forma de W es una en la que se presentan dos caídas seguidas en el crecimiento económico. Se presentan dos trimestres de caída seguidos por un corto aumento y otro descenso de 2 trimestres.

La recesión en forma de U es la más profunda, pues dura de 6 a 8 trimestres y la L es una recesión con una fuerte caída seguida de un crecimiento cercano a cero por un largo período que dura de 8 a 10 años.

Tal vez, el profesor Nourier Rubini (uno de los pocos que predijo la recesión de EE.UU.) fue el primero en prevenir sobre la posibilidad de una recesión W desde el año pasado. Ahora, las declaraciones de Obama traen la discusión de nuevo, tras varias semanas de optimismo.

El dato del crecimiento del PIB norteamericano del 3,5% para el tercer trimestre ha llevado a muchos analistas a proclamar que la crisis terminó, pero hay que reconocer dos cosas de esta cifra. Primero, que corresponde a una primera aproximación basada en información incompleta, y segundo, que una primera refinación de este cálculo se presentará mañana.

De hecho, otros datos disponibles no parecen estar soportando el optimismo de esos analistas. La economía norteamericana puede recaer.

El mismo Rubini argumenta que este primer cálculo del crecimiento está sobreestimado al no incluir de manera correcta el sector de la pequeña empresa. Él estima que por la caída fuerte de la producción en las pequeñas empresas, el crecimiento del PIB para el tercer trimestre no debería ser 3,5% sino sólo del 2%.

Por otro lado, el mercado del empleo estadounidense permite dudar de la recuperación. Para octubre la tasa de desempleo llegó a 10,2% y 200.000 trabajadores perdieron sus empleos. Si bien en enero se perdieron 700.000, ésta es una mejora que aún sobrepasa la marca que se impuso en la última recesión del 2001 (150.000 trabajos perdidos por mes). Es más, las últimas dos recesiones de Estados Unidos en 1999 y 2001 dejaron un precedente que preocupa: la pérdida de empleos siguió hasta pasados

un año y medio de terminadas esos períodos de crisis económica.

¿Qué implicaciones tiene este comportamiento para la recuperación de la economía de EE.UU?

Primero, la perdida de trabajos continuará hasta finales del 2010, si no es principios del 2011. Pero a diferencia de las crisis anteriores, el débil mercado de trabajo está acompañado de la posibilidad de que un cuarto de los empleos en ese país se traslade a otros países.

Así, es muy difícil esperar una recuperación rápida del consumo, que es el motor del crecimiento de ese país y la posibilidad de una nueva caída en el crecimiento económico aún no está alejada. Una recesión en forma de W es cada vez más posible en ese país.
(Este articulo fue publicado en el diario el País de Cali el 23 de Noviembre de 2009)